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El Frente Atlético vuelve a mostrarse infame: ¿por qué no actúa la directiva del club?

(Foto: EFE).

FÚTBOL

E.I. | Jueves 28 de septiembre de 2023
Una niña negra de ocho años, que iba con una camiseta de su ídolo, Vinicius, fue insultada con mucha dureza por los ultras colchoneros antes del derbi del pasado fin de semana, en el estadio Metropolitano. La menor acabó con un ataque de ansiedad. Silencio en el palco del estadio rojiblanco.

Otra vez. Ha vuelto a pasar y seguirá pasando de forma sistemática. Los personajes que componen y se identifican como Frente Atlético saltan a la palestra por cometer otra tropelía contra la sociedad. Su capacidad para propagar el odio de cualquier tipo -racial, homófobo o futbolístico- se constata con una asiduidad que llama la atención cada vez más. Sobre todo porque la directiva del club rojiblanco no está haciendo todo que debería -y que ya han hecho clubes como Barcelona y Real Madrid- para alejar a estos personajes de su estadio.

El Frente Atlético es un grupúsculo que ya no muestra de forma explícita el carácter nazi que evidenciaba en los 80 y 90, pero lo que no se puede esconder son las dos muertes que llevan en su trayectoria cuando pululaban por el Vicente Calderón, con permiso del palco. Aitor Zabaleta y el ultra del Deportivo 'Jimmy' fallecieron a manos de los radicales rojiblancos y el club se limitó a denunciarlo públicamente. Acciones, pocas e inconsistentes. En la segunda ocasión, en noviembre de 2014, Miguel Ángel Gil aseguró ante los medios que iban a acabar con el nefasto grupúsculo. Pero hasta Diego Pablo Simeone lamentó en público que los ultras no ocuparan el fondo sur en los partidos. El técnico argentino, educado en otra cultura, echó de menos sus cánticos y ánimo en las gradas. Así que tras un lapso de tiempo y un puñado de acciones tibias del club, los ultras volvieron.

Ausencia de medidas contundentes

Así se puede resumir todo el aparato de actuación de la directiva del Atlético para extirpar a estos tipejos de su estadio. El pasado año, cuando el racismo se desbordó en el Metropolitano con Vinicius como diana, se repitió el esquema. Declaraciones, identificaciones individuales (cuando hay miles de hinchas que se identifican con ese grupo) y poco más. El pasado fin de semana volvió el Real Madrid al estadio colchonero y al final del encuentro, en la retransmisión televisiva, el exjugador Juanfran -devenido en comentarista- cantó alegremente una canción del Frente Atlético para cerrar su participación en el relato del derbi. Así de normalizado está en esas latitudes la presencia de los radicales en el club de fútbol. Para asombro generalizado.

En ese mismo día, antes del derbi, se vivió otra actuación bochornosa de los ultras. Así lo narra la persona que ha denunciado lo ocurrido ante las autoridades policiales: "Estábamos dando una vuelta con los niños, uno es del Atleti y la otra del Madrid. Les llevábamos a hombros y estábamos pasando un buen día, viendo cómo venía el autobús del Atleti. Paseábamos por la 'Fan Zone', donde están los carros de comida y bebida. Es una zona familiar. Había una quedada del Frente Atlético por lo visto y empezaron a cantar y a bailar con las banderas. Nosotros nos paramos a verlo porque es un espectáculo. Yo soy del Atleti desde que nací, me encanta y siempre que puedo voy al estadio. Mi sobrina es del Madrid y es respetable", ha narrado la tía de la niña de ocho años que fue agredida por el Frente Atlético, en declaraciones a la 'Cadena Ser'.

"Yo les decía (a los niños) 'mira qué divertido, mira cómo cantan'. De repente un grupo se giró, vio a la niña, que llevaba una camiseta de Vinicius. Yo no llevaba mi camiseta del Atleti. Miraron a la niña y empezaron a cantar 'vikingos no, mono, negra de mierda'. No sabíamos que era por nosotros, nunca me hubiera imaginado que era por la niña. Hasta que se acercó un chaval, me dio unos golpes en el brazo y me dijo 'vete de aquí, os vamos a matar, llévate a la niña de mierda esta'. Una barbaridad de insultos", prosiguió su relato en el programa 'El Larguero'.

"En esto que levantas la vista y ves a una multitud muy grande de personas señalando a la niña, cantando a la niña, insultando (...) Era la primea vez que iba al estadio. Imagínate el sustazo que tenía", relató antes de señalar que "la saqué inmediatamente de allí porque tenía un ataque de ansiedad terrible". "La aleje lo más posible de la multitud y del estadio. Ella sólo sabía taparse el escudo y la camiseta, por si le decían algo. Le tuve que poner mi jersey para que se sintiera más segura. Estaba temblando (...) Intentamos calmarla, vinieron amigos con camisetas del Atleti para que viera que no somos todos iguales. Pero nos tuvimos que ir a casa porque ella ya no quería volver", añadió.

Preguntada por las secuelas de esta horrenda experiencia en la primera vez que iba a ver un partido de fútbol al estadio, la tía de la niña manifiesta que "en la primera noche se despertó varias veces pensando que venían a por ella, diciendo 'que vienen a por mí'. Este es el último rastro del odio que emana un grupo ultra que sigue habitando en torno al club rojiblando, entre otras cosas, por la ausencia de medidas contundentes por parte de los dirigentes. Este jueves el Real Madrdi ha recibido a la niña en sus instalaciones y ha conocido a multitud de futbolistas del primer equipo. También a Vinicius. En el entretanto, en el Metropolitano se ha decretado silencio sobre todo esto. Y casualmente han visto la luz unas declaraciones de Gil Marín en las que acusa a los madridistas de "adulterar la competición". Justo a tiempo.

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