En el contexto de las actividades complementarias al aclamado estreno de Medea, la entidad presenta dos inolvidables conciertos con el prestigioso Cuarteto Barbican. Tendrán lugar en la Sala de Orquesta del Teatro Real el 4 de octubre a las 20:00 horas y en la Sala Principal del Real Teatro de Retiro el 5 de octubre a las 19:30 horas.
El Cuarteto Barbican, integrado por músicos de reconocido talento como Amarins Wierdsma y Kate Maloney en los violines, Christoph Slenczka en la viola y Yoanna Prodanova en el violonchelo, ha destacado en la escena musical internacional desde su fundación en 2014 en la Guildhall School of Music and Drama de Londres. El año pasado, tras la incorporación de la virtuosa violinista Kate Maloney, la formación logró el primer premio en el 71º Concurso Internacional de Cuartetos de Cuerda ARD, sellando con este galardón su ya merecida fama.
La inauguración de la temporada del Teatro Real el pasado 19 de octubre con Medea, a la que asistieron los reyes de España, fue un éxito rotundo, tanto de afluencia público -que completó el aforo-, como de acogida, en especial a la batuta Yvor Bolton. Este consumado director de orquesta, comandante de la Excelentísima Orden del Imperio Británico desde junio de este mismo año y director musical del Teatro Real, debe parte de su sólida reputación a su probado conocimiento del repertorio clásico y romántico.
El programa de los conciertos incluirá el Segundo Cuarteto de Cuerda en do mayor de Luigi Cherubini y el Decimoquinto Cuarteto en la menor, Op. 132, de Ludwig van Beethoven, quien admiraba profundamente la obra del compositor boloñés, incluida su ópera Medea.
Las funciones de Medea se prolongarán en el Teatro Real hasta el 4 de octubre, con un elenco doble. Sin duda, uno de los puntos fuertes de la producción es la apabullante dirección escénica y la escenografía a cargo del yeclano Paco Azorín.
En definitiva, al público de Madrid tiene ante sí una oportunidad única de deleitarse con el más exquisito clasicismo y con el romanticismo de los albores del siglo XIX de la mano del magistral buen hacer musical del Cuarteto Barbican.