Su segundo triunfo consecutivo en el campeonato italiano, aunque tan solo es el segundo en las últimas cinco citas, lo revaloriza y lo reconduce, porque fue efectivo en sus ocasiones y porque concedió poco a su adversario, un Lecce que venía en buena forma, que era sexto en la tabla y que la anterior jornada sufrió su primera derrota de la campaña. Este sábado fue la segunda, sin apenas ninguna opción de sorprender al actual campeón.
Porque el Nápoles crece y gana de nuevo. Su triunfo convincente entre semana tuvo continuación con otra victoria frente al Lecce, aunque hubo algunas diferencias entre uno y otro éxito. La primera fue brillante, la segunda fue más práctica, pese al excesivo marcador, entre las rotaciones iniciales de Osimneh o Napolitano, que entraron después, con la mirada ya en el compromiso del martes en la máxima competición europea.
Dirigido por la potencia de Zambo Anguissa, imponente, el equipo celeste (este sábado de blanco) aprovechó su primera ocasión. Una estrategia perfecta. Por el centro de Zielinski, un regalo para el rematador, y por el cabezazo de Ostigard, con el que el Nápoles tomó ventaja y anunció la confirmación de su resurgimiento. Sólo había transcurrido un cuarto de hora.
Cierto que después, durante un rato, concedió un par de oportunidades a su adversario, como un tiro desde fuera del área de Krstovic al que respondió Meret con soltura y un remate dentro del área que lo puso de nuevo en alerta, que lo invitó a recomponer su dominio sobre el terreno de juego, ya indisoluble para reponer todo en su sitio. A su ritmo.
No se fue al descanso con más botín por unos centímetros. Porque mereció el gol Gio Simeone, el sustituto de Osimneh en el once (en el descanso hubo cambio de papeles, con la entrada de uno por otro), con un derechazo desde lejos, o porque otra volea de Zielinski no encontró la portería, ya dentro de un guión escrito única y exclusivamente por el Nápoles, que redujo ya al Lecce a unas aventuras ofensivas cada vez más limitadas.
La sentencia fue cuestión de tiempo. Osimhen entró por Gio Simeone al descanso. Cinco minutos después, el goleador nigeriano (cinco tantos en ocho encuentros) marcó el 0-2. Su cabezazo junto al poste fue definitivo. Tanto o más lo fue el contragolpe que condujo de un lado a otro del campo Kvaratskhelia, desbordante, asistente y decisivo también ese tanto.
Aún se asustó el Nápoles, con el gol de Gabriel Strefezza (un error tremendo del portero Meret) que no subió al marcador por una mano previa. La vio el árbitro y la confirmó el VAR. Después, Rudi García dio descanso ya a Kvaratskhelia para el próximo desafío contra el Real Madrid, al que apunta el conjunto celeste en plena reacción. Una prueba de fuego. Antes, Gateano y Politano, de penalti, completaron la goleada en los instantes finales.
El Feyenoord, que visitará el próximo miércoles al Atlético de Madrid en el estadio Cívitas Metropolitano en la segunda jornada de la Liga de Campeones, encadenó este sábado su sexta victoria entre la Eredisivie y la competición europea con un 3-1 al Go Ahead Eagles para continuar con su persecución del liderato del PSV Eindhoven.
El actual campeón neerlandés, que suma cinco triunfos consecutivos en la Eredivisie, se adelantó al borde del descanso por medio de Yankuba Minteh y resolvió el duelo en el segundo tiempo, con las dianas de Calvin Stengs y Santiago Giménez, que marcó el 3-0 y logró su décimo gol de la temporada.
El delantero mexicano es baja por sanción ante el Atlético de Madrid en el duelo del próximo miércoles.
El PSV Eindhoven recibirá el próximo martes al Sevilla en el estadio Phillips desde el liderato de la liga holandesa, con un pleno de siete victorias, la última este sábado por 3-1 contra el Volendam, penúltimo de la clasificación.
Lang, en el minuto 12; Til, en el 47, y Tilman, en el 96, marcaron los goles del PSV, mientras que Twigt anotó el tanto de su rival, ya en el 76.
El PSV sólo ha perdido uno de sus últimos 30 encuentros, el 0-4 con el Arsenal en la pasada jornada de la Liga de Campeones, y atraviesa una racha de 19 partidos invicto en su campo, con 17 victorias, las últimas seis de forma consecutiva.