Al tiempo que la nacida en los centros de investigación y en una Universidad remecida y renovada en varios de sus claustros, la cultura española de los años veinte del Novecientos halló en el espacio alentado por la sociedad civil un vehículo de imponderable importancia. El más resaltado fue, probablemente, la Revista de Occidente y todo el amplio círculo editorial dinamizado por ella. Tras el inevitable declive, debido a su hiperpolitización, del semanario España, que vino a ser en diversas facetas su claro precursor la Revista se botó al público en el estío de 1923. Afortunadamente, ni un solo número de los aparecidos durante la dictadura de Primo de Rivera se profanó con la huella de la censura estatal. Y por todos ellos revoletearon los temas más acuciantes de la cultura occidental, con sólida conciencia de asistir a una etapa climatérica de la Historia. Plumas indígenas y extranjeras se agolparon en sus textos para dar razón de sus angustias -muchas- y certidumbres -pocas- frente al soplo gigantesco que, al despunte del periodo de entreguerras, acabó por arrastrar definitivamente los restos de la vieja civilización. Las vanguardias, parteras afanosas de un nuevo y revolucionario canon cultural, dispusieron en la Revista de una tribuna generosa para airear manifiestos y defender propuestas ante la elite intelectual más influyente de la nación. Más ganadas por el espíritu de innovación y cambio que por el de la estabilidad y la tradición, algunas plumas del conservadurismo de cochura liberal tuvieron asimismo la ocasión de argumentar en la publicación timoneada por Ortega y su fiel escudero, el asturiano Fernando Vela, a favor de sus posiciones artísticas e ideológicas, a las veces, con no menos brillantez de estilo y vis dialéctica que sus antagonistas.
“Nova novorum” fue precisamente la intitulación de una de las colecciones más difundidas de las auspiciadas por Revista de Occidente. En ella, obviamente, la superioridad de lo nuevo fue aplastante, con abundantes primicias de nombre y títulos destinados a la fama: Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Benjamín Jarnés, Gerardo Diego, Pedro Salinas, Jorge Guillén…: Vísperas de gozo, El pájaro pinto, Romancero gitano, Cántico, El profesor inútil, Sentimental Dancing…