Un ataque con misil de las fuerzas rusas contra el pueblo ucraniano de Groza, en el distrito de Kupiansk de la región nororiental de Járkov, se ha cobrado la vida de 51 personas, según el último balance ofrecido por el Ministerio del Interior ucraniano.
En un primer momento, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, había denunciado la muerte de 47 personas en este ataque ruso perpetrado contra una tienda de alimentos y un café de la localidad, que se encuentra muy cerca de la frontera con Rusia.
Según el jefe de la oficina presidencial ucraniana, Andrí Yermak, una de las víctimas mortales es un niño de 5 años.
Las autoridades ucranianas han publicado imágenes de los bomberos buscando a víctimas de la masacre entre los escombros de edificios derruidos.
El ataque contra el pueblo de Groza es uno de los más letales de los perpetrados por Rusia contra civiles ucranianos desde comenzó su invasión a gran escala de Ucrania el 24 de febrero de 2023.
“Un crimen claramente brutal de Rusia, un ataque con misil contra una tienda de productos alimentarios, un acto totalmente deliberado de terrorismo”, escribió Zelenski en su cuenta de Telegram, donde publicó una imagen del resultado del ataque.
El presidente ucraniano recordó que está en conversaciones con varios líderes europeos para reforzar las defensas antiaéreas ucranianas y poder proteger mejor sus pueblos y ciudades de ataques como el de hoy.
“Debemos parar el terror ruso”, agregó Zelenski, que calificó de “criminales” a “todos los que ayudan a Rusia a burlar las sanciones” que le impiden importar piezas de misiles y otros bienes que utiliza para producir armamento.
“Rusia necesita este y otros ataques terroristas similares para una sola cosa: hacer de la agresión genocida la norma en todo el mundo”, añadió. Zelenski dio las gracias a “todos los líderes y todas las naciones del mundo” que ayudan a Ucrania a proteger a su población civil.