Tras las declaraciones de este jueves de Vinicius ante el juez en las que ratificó que sufrió insultos racistas en el encuentro entre el Valencia y el Real Madrid del pasado 21 de mayo en Mestalla, la guerra entre ambos conjuntos se ha reabierto. Este jueves, el periódico deportivo valenciano Superdeporte titulaba "pinochius" dando a entender que el extremo brasileño, como hacía pinocho, mintió en su declaración judicial.
El entrenador del Valencia, Rubén Baraja, no quiso valorar el hecho de que Vinicius Jr achacara a todo Mestalla en su declaración judicial los insultos racistas recibidos en mayo, pero recalcó que ya en su momento “se demostró” que fueron puntuales y recordó que han pagado un “peaje” que ningún otro club ha pagado con el cierre durante tres partidos de la Grada de Animación.
“Mi sensación es que se tomaron las medidas para solucionarlo y se demostró que fueron situaciones puntuales y no todo el estadio como argumenta”, señaló Baraja en una rueda de prensa.
“Lo dejé claro en su momento y el Valencia ha hecho un comunicado. Dejamos bastante claro cuando sucedió y después del partido que tenemos tolerancia cero con el racismo. Para mí, es un caso cerrado, ya hemos pagado un peaje, unas consecuencias”, insistió.
En su comunicado, el Valencia dijo estar sorprendido e indignado con la acusación de Vinicus y le exigió que rectifique, como ya hizo su técnico Carlo Ancelotti tras expresarse en términos similares al acabar ese partido del pasado 21 de mayo, tras el que se abrió una causa judicial contra tres aficionados a los que el club ha expulsado de por vida.
El técnico recordó que el club estuvo tres partidos sin su “fondo” y por tanto sin su “gente joven” y subrayó que “es algo que no había pasado nunca pese a que ha habido muchas otras denuncias”.
El italiano Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid, mostró su “pena y rabia” de que se intente “desviar el tiro” de que haya sido el brasileño Vinicius Junior quien sufrió “insultos racistas” a la vez que, consideró, no se puede defender aunque hayan sido “uno, diez o 10.000”.
“Claro que Vinicius iría -si se jugase en Mestalla mañana-. Ha pasado algo… se intenta desviar el tiro. El tiro es que Vinicius ha sido víctima de insultos racistas; que sean uno, diez o 10.000 no cambia el tiro. Hay un procedimiento judicial. Que medios de comunicación quieran desviar el tiro de esto me da pena y rabia”, dijo en rueda de prensa.
“Está muy bien y motivado. No he hablado con él. No sé lo que ha dicho, nadie lo sabe. Está feliz de jugar ante Osasuna”, completó.
Unas palabras de Ancelotti que llegan después de la declaración el jueves de Vinicius, por videoconferencia desde un juzgado de Madrid, ante el Juzgado de Instrucción número 10 de Valencia, que investiga los insultos racistas que sufrió en el partido entre Valencia y Real Madrid en Mestalla el pasado 21 de mayo.
En esta, según explicaron a EFE varias fuentes conocedoras de su declaración, el jugador ratificó que se siente víctima de insultos racistas y su intención de reclamar judicialmente por ello, ya que está convencido de que los insultos y las alusiones a su persona se produjeron exclusivamente por motivos raciales y por el hecho de que destaca como futbolista.
Además, insistió -siempre según fuentes conocedoras de su declaración- en que los insultos fueron generalizados por parte de aficionados de todo el estadio.