Cultura

La crónica taurina | Las Ventas: una tarde sin relieve

(Foto: EFE).

TOROS

Inés Montano | Domingo 08 de octubre de 2023

La ganadería de El Pilar se encargó de la sosería de la quinta tarde de la Feria otoñal. No mal presentados, mansos y con un toque de peligro imprevisible. Los morlacos se llevaron sendas pitadas al arrastre y otras tantas fueron dedicadas a la Plaza 1. Los diestros intentaron acomodarse a sus respectivos lotes, pero no llegamos a ver una sola obra completa. Ahorramos el tedio al lector y resumimos las seis estocadas en pocas palabras: defectuosas en distinto grado, por salirse de la suerte, o no liar la muleta. Poco faltó para un escándalo. Los tercios de banderillas salpicadas por desarmes y peligrosas persecuciones. Las varas impresentables: caídas, rectificadas, barrenadas... en resolución, haciendo un picadillo a los bichos.

Damián Castaño tiene maneras, como dijo el amigo Jesús Panadero, y gesto. Potrillo (1º 1/19) anduvo distraído, mirando más al los tendidos que a su oponente. Toreó su segundo con la montera puesta e imponiéndose a Guantero (4º 1/19). Consiguió unas tandas con ligazón, pero algo desiguales. Damián Castaño aventaja a muchos del escalafón por su sentido de la medida y la mesura frente al toro: sabe el momento exacto cuando el toro se viene abajo y el público se pone protestón.

De Juan Ortega, nos quedamos con dos lances del quite al primer toro: temple y finura. Con Bastardero (2° 3/18) estuvo breve, acariciando el albero con unos muletazos de desprecio superiores. Medicillo (5º 6/19), que andaba con el brazuelo abierto por un varazo, sólo quería encontrar al diestro cuanto antes. Aguantaba una tanda para calcular la siguiente arremetida. Ortega resistió todo lo que pudo.

Pablo Aguado lleva mucho tiempo castigando a los toros en las varas sin mesura. Hoy salieron tocados tanto Liebres (3º 3/18) como Resistón (6° 3/19). Sus faenas se redujeron a unos muletazos aislados.