Alberto Núñez Feijóo ha acudido este domingo a Barcelona para participar en la manifestación convocada por Sociedad Civil Catalana contra la amnistía a los secesionistas encausados que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez. Bajo el lema "No en mi nombre: ni amnistía ni autodeterminación", la marcha ha congregado a miles de personas desde las 12 de la mañana en la Ciudad Condal para protestas contra los acuerdos de investidura del PSOE con ERC y Juntos por Cataluña. La organizadora ha pedido que hubiera siglas, así que las autoridades políticas han acudido "a título individual", como ha sido el caso del presidente del Partido Popular.
Feijóo ha atendido a los medios de comunicación desplazados antes del inicio de la manifestación. En su intervención ha dejado clara la postura de su formación con respecto a la amnistía y la autodeterminación. "La amnistía es una cacicada impropia de una democracia consolidada", ha proclamado antes de señalar que "la amnistía no busca la reconciliación, sino que lo que busca el PSOE es exclusivamente la presidencia del Gobierno". "Lo que busca es una transacción económica de Presidencia del Gobierno después de perder a cambio de siete votos de personas que tienen cuentas pendientes con la justicia", ha insistido.
Preguntado por la reacción de Moncloa ante el atentado de Hamás en Israel, el dirigente popular ha manifestado que "se acredita que el Gobierno en funciones de España no tiene política exterior". "Se acredita una vez más que hay una enorme divergencia, una ruptura entre el Gobierno en materia de política interior y exterior (...) Y se acredita que España está haciendo, en mi opinión, el ridículo internacional y que el presidente de turno de la Unión Europea no es capaz de liderar un Gobierno en funciones", ha subrayado en una declaración que ha sido precedida por los vítores de los manifestantes congregados, que han recibido al candidato más votado en las pasada elecciones al grito de "presidente, presidente".
Por otro lado, Feijóo ha indicado que la aministía supone "faltar a la igualdad real y efectiva de los ciudadanos ante la ley". "Ni la dignidad de Cataluña está en venta ni la presidencia del Gobierno está en venta", ha sentenciado para, de inmediato, remarcar que "no puede haber una élite política privilegiada; una para que pueda llegar a la presidencia del Gobierno después de perder las elecciones y otra para poner precio a su situación jurídica y personal".
Y ha subrayado que su partido dice "sí a la igualdad de los ciudadanos, a la palabra dada, a la política con principios, a la Constitución o bien al Estatut". El PP "está con los catalanes que han sido abandonados por el PSOE", ha proseguido con esta reflexión: "Ni Cataluña es un negocio ni Cataluña es una sociedad que no respeta las leyes (...) No se puede aceptar que los políticos nos saltemos la ley, unos para obtener la presidencia del Gobierno después de perder y otros para resolver causas judiciales".