El conjunto de Chus Mateo, con Musa (14), Yabusele (13) y Hezonja (12) como máximos anotadores y Campazzo y Poirier con 19 puntos de valoración, no dio ninguna opción al equipo presidido por Marc Gasol y entrenado por Salva Camps y puso fin a su condición de invicto.
Por parte local brilló, una noche más, Iroegbu: mejor jugador del encuentro en puntos (17) y, también, en valoración (24), su récord.
El Girona empezó mejor el encuentro, con un parcial de 4-0 que parecía dar continuidad a las grandes sensaciones de las tres primeras jornadas, pero el Real Madrid reaccionó pronto y volteó el marcador con un 0-7 (5-10). Fue un partido eléctrico desde el primer minuto, con muchas posesiones: con cuatro pérdidas por lado en los primeros diez minutos y seis puntos al contraataque del equipo visitante, más acertado (39% de acierto en tiros de campo por 47%).
El Real Madrid llevó su máxima ventaja hasta los siete puntos con un mate de Diagne (9-16), ante un Girona que celebró el debut del escolta estadounidense Markel Brown, inédito por lesión, y que falló sus primeros cinco triples. Iroegbu transformó el sexto intento (16%) antes de que Ndiaye despidiera el primer cuarto (17-23) con un tiro de tres puntos: el tercero en ocho tentativas visitantes (37%).
El segundo cuarto comenzó con un 'alley oop' de Rodríguez para Poirier y dos triples de Hezonja y Ndiaye para elevar la renta del Real Madrid hasta los 13 puntos (18-31). El conjunto gerundense, lastrado por las pérdidas y la falta de acierto, tan solo anotó un punto en los primeros tres minutos y medio.
Así, la ventaja del Real Madrid fue creciendo paulatinamente: a 14 puntos con un triple de Hezonja (20-34), a 17 con un triple de Yabusele (25-42) y a 20 con un tiro libre del ala-pívot francés (25-45), máximo anotador del partido al descanso (9). Èric Vila maquilló el electrónico antes del descanso con un triple, apenas el tercero en 12 intentos (25%). El Real Madrid sumaba ocho tiros de tres, de 18 (44%). Había encarrilado la tarde en el segundo cuarto (11-22, 28-45).
El Girona intentó recobrar el pulso al regresar de los vestuarios y se anotó el primer golpe, pero no pudo hacer nada ante un rival inspirado desde más allá de la línea. El Real Madrid respondió con dos triples consecutivos de Abalde y Yabusele (30-51), el tercero de cuatro intentos en su hoja de servicios.
La distancia no dejó de crecer, de la mano de Poirier (36-59), Musa (38-63) y Hezonja (38-65). El cuadro local intentaba no rendirse, pero el Real Madrid respondía a cada envite con contundencia. Susinskas firmó el primer triple local del tercer cuarto (42-65) y Musa contestó con dos triples seguidos y un tiro libre para alimentar la ventaja blanca hasta las 28 puntos, la máxima hasta ese momento: 44-72. Fueron 29 con un triple de Rodríguez (46-75) justo después.
El partido llegó resuelto al cuarto y último cuarto (52-78), tras el 24-33 del tercero y penúltimo, con lo que Mateo aprovechó para repartir minutos y el atractivo del duelo recayó en la lucha del Girona para terminar por debajo de los 20 puntos de desventaja. Lo logró y acabó aplaudido por Fontajau.
93 - Real Madrid (23+22+33+15): Campazzo (4), Abalde (8), Musa (14), Yabusele (13), Diagne (6) -cinco inicial-; Llull (11), Hezonja (12), Sergio Rodríguez (8), Poirier (10), Ndiaye (5), Rudy Fernández (-) y Causeur (2).
Árbitros: Pérez Pizarro, Sánchez Sixto y Sánchez. Sin eliminados.
Incidencias: Partido de la cuarta jornada de la Liga Endesa disputado ante 5.249 aficionados en el Pabellón de Fontajau.