A Pedro Sánchez parece importarle poco estar en funciones. En plena polémica por la amnistía este lunes se ha conocido que Moncloa ha dado inicio al proceso de evaluación de los indultos solicitados por los condenados en el caso de los ERE.
Tras más de un año de espera desde que la mayoría de los condenados presentara sus peticiones de indulto, el Ministerio de Justicia finalmente ha comenzado el procedimiento mientras se negocian posibles acuerdos políticos, incluida una amnistía para los separatistas catalanes condenados por el 1-O.
El primer paso del proceso implica la solicitud de informes a la Audiencia Provincial de Sevilla, específicamente a la Sección Primera, que fue la encargada de juzgar y condenar a los ex presidentes y altos cargos del PSOE de la Junta por el desvío de 679 millones de euros de fondos públicos.
Si bien la solicitud de indulto de José Antonio Griñán ha sido la más controversial, con una recogida de firmas en su contra, otros condenados también han buscado el perdón parcial del Gobierno. Entre ellos se encuentran Carmen Martín Aguayo, Francisco Vallejo, José Antonio Viera, Antonio Fernández, Agustín Barberá, Miguel Ángel Serrano, Juan Márquez y Jesús María Rodríguez Román.
La situación de estos condenados varía, ya que algunos han cumplido penas de prisión mientras que otros, como Griñán, han visto su condena suspendida debido a problemas de salud.
El Partido Popular ha cuestionado la gestión del caso de los ERE por parte del PSOE, considerándola "el mayor caso de corrupción de la historia" de España. El coordinador general del PP, Elías Bendodo, ha instado a Pedro Sánchez a aclarar si está avalando con estos indultos la gestión socialista en Andalucía.
El vicesecretario de Cultura y Sociedad Abierta del PP, Borja Sémper, ha sugerido que el Gobierno está siendo presionado para beneficiar tanto a los condenados independentistas como a los socialistas, y ha expresado preocupación de que se esté diluyendo la responsabilidad de los malversadores de dinero público.
Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se ha mostrado sorprendido de "la falta de disimulo" del gobierno socialista a la hora de hacer un "uso maniqueo" de la figura del indulto para beneficiar a sus aliados o a los miembros del PSOE.