Sociedad

Halladas las piezas más antiguas de ámbar báltico de la Península Ibérica

Cuenta de ámbar báltico recuperada en un contexto Neolítico en la Cova del Frare (Matadepera, Barcelona). (Foto: C. B. González editada por M. J. Vilar Welter.).

5.000 AÑOS

E.I. | Martes 10 de octubre de 2023

Un equipo de científicos de las Universidades de Granada y Cambridge ha identificado las piezas más antiguas de ámbar báltico de la Península Ibérica, demostrando que este material de lujo empleado en joyería y artesanía de todo el mundo ya se importaba hace más de 5.000 años.

La investigación “permite decir sin temor a equivocarnos que la llegada del ámbar báltico a la Península Ibérica ocurrió al menos en el 4º milenio antes de Cristo, más de un milenio antes de lo que pensábamos, y que, probablemente, se integró en redes de intercambio más amplias vinculadas con el sur de Francia”, apunta Mercedes Murillo-Barroso, principal autora de la investigación.

En la Prehistoria, el ámbar (una resina fósil) fue valorada y participó de las extensas redes de intercambio que se establecieron. El uso de los múltiples depósitos de ámbar de la Península Ibérica está constatado desde el Paleolítico superior y, gracias a las investigaciones realizadas durante años por los arqueólogos, sabemos que a partir del IV Milenio a.C. el ámbar siciliano comenzó a llegar a la Península Ibérica a través de las redes de intercambio Mediterráneas. Sin embargo, hasta ahora se pensaba que el ámbar báltico no habría llegado a la península antes del II Milenio a.C., momento a partir del cual se habría convertido en la materia prima principal, sustituyendo a otros ámbares como el peninsular o el siciliano.

En este artículo, publicado en Nature, “presentamos el análisis estandarizado de espectroscopia de infrarrojos de una cuenta de ámbar de origen báltico hallada en el yacimiento de la Cova del Frare en un contexto datado entre 3634–3363 cal BC,”, asegura Mercedes Murillo-Barroso. “El yacimiento, sin duda excepcional, documenta la transición entre el Neolítico Medio de los “Sepulcros de Fosa” y el Neolítico Final Véraza”, señala Araceli Martín Cólliga, directora de las excavaciones del yacimiento.

“Durante la Prehistoria, al no contar con documentos escritos, sólo podemos estudiar la actividad humana mediante los restos arqueológicos. Para los estudios de transporte de materiales y su intercambio contamos con técnicas analíticas muy precisas, como es el caso de la espectroscopía infrarroja, que nos proporcionan una especie de huella dactilar de los depósitos y los objetos de ámbar”, indica Mercedes Murillo-Barroso.

A partir de una gran cantidad de datos y este tipo de análisis, integrados con otros cuerpos de información arqueológica, el estudio confirma que en el noreste de la Península Ibérica, el ámbar báltico llegó ya durante el Neolítico “algo que debe entenderse en el marco de los intercambios de ese período de transición y cambio, ya fuera por agentes de una cultura de los Sepulcros de Fosa en declive, ya por los que marcarían nuevas corrientes culturales a fines del neolítico, lideradas por los grupos Véraza de Cataluña y del Sur de Francia, no necesariamente como un contacto directo con el Norte de Europa”.

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