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Así ha sido la primera subida al Babadag, "el puerto más duro de la historia" del ciclismo

(Foto: Twitter: @tourofturkiye).

TOUR DE TURQUÍA

M. Jones | Miércoles 11 de octubre de 2023
El ganador de la monstruosa ascensión fue Lutsenko.

El calendario ciclista para 2023 está llegando a su fin. La disputa del Giro de Lombardia, ganado por tercera vez por Tadej Pogacar, inauguró el pasado fin de semana la recta final del año para el deporte de la bicicleta. Pero, cuidado, todavía quedan citas más que interesantes por delante. Una de ellas se ha vivido este martes en el Tour de Turquía. La carrera otomana no se pudo celebrar en su fecha tradicional, en marzo, por los terremotos que asolaron al país. Se está desarrollando en esta semana y en su tercera etapa ha tocado cima, nunca mejor dicho.

La organización preparó para los corredores un final en alto imperial. Les preparó la meta en la ascensión a Babadag, un puerto situado en el suroeste turco y que está considerado como uno de los más duros de la historia del ciclismo profesional. Su altimetría coloca su inicio a tres metros sobre el nivel del mar y la cima se encuentra a 1.928 metros de altitud. Su trazado recorre 18,9 kilómetros con una pendiente media del 10,8% y rampas que puedan superar el 15% en algunos tramos. Esta barbaridad posee, además, unas rampas finales infernales sobre pavés. La guinda para su exigencia agónica.

Mucho más complicado que los de las Grandes Vueltas

Ganó el desafío Alexey Lutsenko. Fue el primero en hacer cima, casi desfallecido, y tardó en completar la ascensión 73 minutos. Este dato es especialmente estremecedor si se contempla que los puertos más duros europeos -alpinos, en Pirineos o en Apeninos- no llegan a la hora de esfuerzo completarlos. "Este puerto habla por si sólo. Es durísimo llegar a una cima en la que tardas casi una hora y media en llegar. En la mayoría de los puertos duros de las Grandes Vueltas lo que tardas son 45 o 50 minutos", expuso el afamado escalador del UAE Emirates Jay Vine, ya en meta.

Este es el testimonio del ganador: "Cuando llevaba la mitad de la ascensión vi que la media (de velocidad) que llevaba era de 8 kilómetros por hora. En ese momento pensé que debía acelerar pero era imposible, lo único que me dije en ese momento es que tenía que llegar a la cima como fuese. Durante parte del recorrido tuve que descansar y bajar a 200 vatios para poder llegar. Yo normalmente llevo 42-55 y en este puerto subí con 36-30". Él tuvo la suerte de ser el que mejor sobrellevó la subida mientras que otros profesionales menos agraciados hubieron de poner pie a tierra múltiples veces para llegar a la meta. Todos los demás se abocaron a subir haciendo eses, de lado a lado de la carretera, para superar a este coloso temible en el que no pudieron dar más algunos coches y motos.

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