AL AIRE LIBRE

DE VERGÜENZA AJENA

Luis María ANSON | Viernes 13 de octubre de 2023
Mientras los bilduetarras rendían homenaje a un terrorista criminal, el presidente en funciones...

Mientras los bilduetarras rendían homenaje a un terrorista criminal, el presidente en funciones del Gobierno se reunía con el partido que nunca condenó a ETA y, genuflexo ante el rebenque de su socio parlamentario, permitía hacerse una foto con los que le otorgarán la investidura y le despojarán de la decencia política.

Tras la escandalosa exhibición bilduetarra, Pedro Sánchez manifestó su sumisión al prófugo y golpista Carlos Puigdemont y a su partido de derechas Junts, hostil al progresismo que predica el líder el PSOE.

Como lo único a lo que de verdad aspira Carlos Puigdemont es a la amnistía porque le aterra la cárcel, el juicio, el regreso a la prisión y el indulto, parece que desde hace semanas el acuerdo entre el partido derechista catalán secesionista y el PSOE sanchista es un hecho, Pedro Sánchez tiene despejado el camino para ser investido de nuevo presidente del Gobierno español.

¿En qué condiciones? Perdió las elecciones generales del 23-J y necesita aliarse con Sumar, es decir, con el Partido Comunista y 14 partidos más. Y tras este insólito acuerdo que Felipe González siempre rechazó, precisa para la investidura de los escaños proetarras de Bildu, de los derechistas del PNV y de Junts, previa negociación con un prófugo de la Justicia, y de la extrema izquierda catalana de ERC. Menuda pirueta política, que, a partir de enero de 2024 intentará resquebrajar sin lugar a dudas la unidad territorial de España. Pero, salvo que salte una sorpresa de última hora, porque ni Carlos Puigdemont ni el PNV se fían de Pedro Sánchez, y varios diputados socialistas están que trinan, se formará un Gobierno débil, sujeto a las exigencias parlamentarias de varios partidos catalanes y vascos que pugnan por destrozar España. Esta es la verdad, la pura verdad, la sórdida realidad. De vergüenza ajena.