París vivió este sábado un partido épico, para los anales del rugby. El Mundial 2023 tocó techo en cuartos de final. Nueva Zelanda e Irlanda chocaron en la cima de este deporte, en una final anticipada que acabaron por apuntarse los 'All Blacks' por oficio. Los oceánicos demostraron por qué poseen cuatro títulos mundialistas y los irlandeses se quedaron en la orilla, con una última ofensiva de 37 fases a la que no pudieron poner la guinda. El legendario Sam Whitelock consiguió un retenido que recordó a los europeos que su dolorosa frontera está en los cuartos de final.
El oval echó a volar con mejor presentación de los neozelandeses. Con una intensidad tremenda, ambos escuadrones batallaron con frenesí por cada centímetro y los oceánicos consiguieron pasar más tiempo en cancha rival en el inicio del encuentro. En el minuto 8 abrieron la espita con un golpe de castigo transformado por Richie Mo'unga, después de haber topado con la zaga irlandesa repetidas veces en el 22 europeo. Dos minutos más tarde pudieron reaccionar los pupilos de Andy Farrell, pero eludieron el intento entre palos y no concretaron su avance. Avance de lo venidero.
Jordie Barrett embocó otro golpe de castigo a continuación, esta vez desde los 50 metros. Los neozelandeses querían abrir hueco rápido y no desesperarse intentando derrocar la abrasiva defensa irlandesa. Con ese margen, a pesar de la pegajosa igualdad vista sobre el césped, se concentraron en reprimir el arreón volcánico del 'XV del Trébol' y buscaron una contra que llegó en el minuto 19, cuando neutralizaron la larga posesión rival y Leicester Fainga'anuku coronó la galopada de Rieko Ioane en un bello ensayo coral transformado por Mo'unga.
Se descubrió la orgullosa Irlanda, número uno del mundo, en clara desventaja (0-13) con sólo 20 minutos de partido. Entonces emergió la reacción de un equipo bien trabajado. Comenzó el respingo con un golpe de castigo facturado por Johnny Sexton -minuto 22- y en el 27 de juego tuvo razones para apretar la sonora tribuna irlandesa: Bundee Aki arrasó por el centro, deshaciéndose de dos defensores con contrapiés y firmando un ensayo para la esperanza. La acción individual de este neozelandés de nacimiento acercó a los suyos y dejó el marcador en un 10-13 más fiel a las sensaciones del duelo.
Aun así, no pudieron volar los europeos como les gusta. Entre otras cosas, porque sufrieron demasiados fallos en sus saques laterales y porque acumularon pérdidas ante una zaga oceánica concentrada -en esta fecha, sí- y comandada por el valioso Ardie Savea. El ala de los Hurricanes se subrayó como uno de los mejores de su equipo. Potente y efectivo en ambas facetas del juego, en el minuto 33 golpeó con un ensayo trascendental porque matizó el ascenso irlandés.
A esas alturas ya se habían ordenado los verdes y fueron con todo. Les benefició la tarjeta amarilla que sacó a Aaron Smith de la dinámica durante 10 minutos (minuto 37) y presionaron para aprovechar la ventaja numérica. El botín no se hizo esperar y llevó la firma de Jamison Gibson-Park. El medio scrum del Leinster, también nacido en Nueva Zelanda, premió el ejercicio enérgico de presión de su escuadrón y colocó el marcador en un 17-18 descriptivo al descanso. El primer tiempo se apagó dejando un regusto fuerte de buen rugby, poderío físico, calidad técnica e intensidad.
No aflojaron las muestras de clase, el derroche anatómico y la velocidad de las jugadas en la reanudación. Ni mucho menos. Lo que sí cambió es que Irlanda vivió mucho más tiempo en la zona de 22 rival. Y ahí se descubrió por dónde se iba a resolver el acceso a las semifinales. Le costó un mundo al bloque europeo filtrarse o destruir la zaga de los 'All Blacks'. Se esfumó su ventaja numérica sin volver a hacer caja y lo que es peor, en un pestañeo Mo'unga se coló por una rendija del muro verde y regaló el ensayo a Will Jordan -minuto 54-. Jordie Barrett confirmó el 17-25.
Los augurios hablaban de una superioridad física irlandesa con el paso de los minutos y así fue. En el desenlace mandaron de verdad ante el encierro neozelandés y obligaron a la defensa oponente a acumular faltas en su labor de achique, tanto que en el minuto 64 el colegiado señaló ensayo de castigo con su contra, dejando el resultado en un 24-25 que invitaba a la remontada verde. Y se añadió a esa fórmula otra tarjeta amarilla a los 'All Blacks', esta vez a Cody Taylor. Parecían desbordados los oceánicos pero en el tramo decisivo aguantaron y vencieron en el intercambio de fallos entre Sexton y Jordie Barrett, que sí embocó un golpe de castigo fundamental en el minuto 69.
A partir de ahí aceleró con todo el 'XV del Trébol'. Estaba a sólo un ensayo de hacer historia y dar contenido a la teoría que señala que esta es la mejor generación de jugadores que han tenido. Sin embargo no consiguieron detectar la forma de derribar un esfuerzo defensivo en el que sobresalió el genial Bauden Barrett como apagafuegos especializado. Ya a la desesperada, en la recta final, alimentaron los irlandeses una posesión con 37 fases que llegó hasta el minuto 82 de partido. Hasta que Whitelock, el jugador con más 'caps' en la elástica negra, clausuró el espectáculo y sirvió la venganza. Porque los verdes ganaron en 2022 dos veces en territorio neozelandés y perdieron esta noche, cuando importaba de verdad. Argentina ya conoce contra quién se jugara el billete a la final.
24 - Irlanda: Porter (min.76, Kilcoyne), Sheehan (min.65, Kelleher), Furlong (min.53, Bealham), Beirne, Henderson (min.59, McCarthy), O'Mahony, Van Der Flier (min.59, Conan) Doris; Gibson-Park (min.61, Murray), Sexton, Lowe, Aki, Ringrose, Hansen (min.56, O'Brien) y Keenan.
28 - Nueva Zelanda: De Groot (min.64, Williams), Taylor (min.75, Coles), Lomax (min.64, Newell), Retallick (min.65, Coles), S. Barrett, Frizell (min.59, Whitelock), Cane (min.75, Papali'i), Savea; Smith, Mo'unga, Fainga'anuku (min.64, Lienert-Brow), J. Barrett, Ioane, Jordan y B. Barrett.
Anotaciones: 0-3, m.8, golpe de castigo de Richie Mo'unga. 0-6, m.14, golpe de castigo de Jordie Barrett. 0-11, m.19, ensayo de Leicester Fainga'anuku. 0-13, min.21, transformación de Richie Mo'unga. 3-13, m.22, golpe de castigo de Johnny Sexton. 8-13, min.27, ensayo de Bundee Aki. 10-13, min.29, transformación de Johnny Sexton. 10-18, min.33, ensayo de Ardie Savea. 15-18, min.39, ensayo de Jamison Gibson-Park. 17-18, min.40, transformación de Johnny Sexton. 17-23, min.54, ensayo de Will Jordan. 17-25, min.55, transformación de Jordie Barrett. 24-25, min.61, ensayo de falta. 24-28, min.69, golpe de castigo de Jordie Barrett.
Árbitro: Wayne Barnes (ING). Amonestó con tarjeta amarilla a Smith (m.37) y a Taylor (m.64) por Nueva Zelanda.
Incidencias: segundo partido de cuartos de final de la Copa del Mundo del Rugby disputado en el Estadio de Francia (París) ante casi casi 80.000 espectadores. Debido a la proximidad geográfica, los aficionados irlandeses dominaron de forma abrumadora en las gradas. Con este resultado, Nueva Zelanda y Argentina disputarán la primera semifinal, el próximo viernes 20 en este mismo estadio.