Andanada contra el proyecto socialista de amnistía a Carles Puigdemont y el resto de cabecillas del procés en el Senado, en una Comisión General de Comunidades Autónomas que ha reunido a los barones del PP con la ausencia de los socialistas, por orden de Pedro Sánchez, y con la efímera presencia de Pere Arragonés, que ha lanzado un discurso en favor no sólo de la amnistía, sino también de la independencia de Cataluña.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sido de lo más contundente. Ayuso ha denunciado que "el único motivo de la amnistía es que Sánchez consiga los 7 votos que necesita para seguir en el poder". La presidenta madrileña ha añadido que con el 1,6% de los votos, el huido de la Justicia Carles Puigdemont se permite humillar a Sánchez e imponerle sus exigencias.
En su opinión, no se trata de que tras la amnistía queden dos clases de españoles, unos de primera y otros de segunda, ya que se está poniendo en duda el mismo concepto de nación. "Dentro de poco no van a quedar españoles", ha dicho Ayuso, "porque, ¿cuánto dura una nación que se deja traicionar?".
Por su parte, el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha contestado a Pere Aragonés que "Cataluña no debe aislarse" durante su intervención en la Comisión General de Comunidades Autónomas, en la que ha mostrado un claro rechazo a la amnistía. "La amnistía, se le ponga el nombre que se le ponga es un retroceso en la calidad de nuestra democracia y un retroceso en la igualdad de los españoles", ha dicho Moreno.
En su discurso también ha ironizado con la ausencia de Aragonés, que se ha marchado tras dar un mitin en favor de la amnistía "como punto de partida" para negociar la investidura de Pedro Sánchez. "Podría haberse quedado a escucharme", ha resaltado.
El presidente catalán ha aprovechado la ocasión para asegurar que Cataluña "votará en un referéndum" y que "la amnistía es el punto de partida", en un discurso en el que se ha reafirmado en todos los tópicos independentistas.
Los presidentes autonómicos del PP han criticado a Aragonès por no quedarse a escuchar el resto del debate y marcharse tras su intervención en la comisión.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prohibido a sus barones autonómicos asistir al Senado para que no tengan que posicionarse ni a favor ni en contra de la amnistía que prepara para los responsables del 1 de octubre en una sesión anómala en la que sí estará el presidente de la Generalidad, Pere Aragonés.
El PP ha cargado contra el presidente en funciones, Pedro Sánchez, por permitir que el president de la Generalitat, Pere Aragonès, actúe en el Senado como "portavoz del Gobierno de coalición" y de los planteamientos -la amnistía y la autodeterminación- que marcan la negociación de la investidura.
El PP ha exigido además que el PSOE se desmarque del planteamiento de la amnistía defendido este jueves por Aragonès, al entender que España no es un Estado opresor ni debe pedir disculpas por la respuesta al "procés" independentista en Cataluña.
Fuentes de la dirección nacional del PP han denunciado que Sánchez permita que "un dirigente de ERC sea quien verbalice en su nombre los puntos que están marcando las cesiones de los socialistas al independentismo" tras intervenir Aragonès en la Comisión General de las Comunidades Autónomas, a la que no han acudido ni el Gobierno en funciones ni los presidentes autonómicos del PSOE.
Alertan de que si Aragonès ha defendido la amnistía y el referéndum de autodeterminación como "los puntos imprescindibles de su apoyo al candidato socialista", "no faltará mucho" para que Sánchez, que ya lo hace con la amnistía, defienda el referéndum.
Los populares cargan contra los socialistas al señalar que lo que pide ERC "solo tiene interés porque el PSOE está dispuesto a dárselo" y que una negativa al independentismo "restaría valor a las inaceptables reivindicaciones de los partidos que propugnan la independencia de Cataluña".
Califican además de "dramático" que Aragonès acuda al Senado y no lo haga el Gobierno, al afear que "las Cortes Generales tengan un trato institucional más respetuoso por parte de quienes pretenden fragmentar España que por aquellos que, en funciones, la gobiernan".
Es una "ofensa" y no "es razonable", advierte el PP que cuando el Congreso está "cerrado y sin actividad y sin control parlamentario al Ejecutivo desde hace cinco meses" Sánchez ordene a sus presidentes autonómicos y al Gobierno que "boicoteen" el Senado. "El respeto democrático a las cámaras debería estar blindado por parte de los grandes partidos", subraya el PP.
Rechaza, además, que España persiguiese injustamente a los líderes independentistas en 2017 y subraya que "es imprescindible que el PSOE se desmarque de estos planteamientos de manera inmediata".
"Ni España, ni sus instituciones, ni las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, ni el sistema jurídico español, ni los ciudadanos hemos de pedir disculpas a los independentistas por lo sucedido hace seis años. Tampoco por aplicar el 155 con el apoyo de Pedro Sánchez", subrayan desde Génova. La amnistía, recalcan, "no es otra cosa que el reconocimiento de culpa de nuestro país en lo ocurrido en aquellos días".