El presidente catalán, Pere Aragonès, ha realizado este jueves una visita exprés al Senado para defender la amnistía y el referéndum. Tras reunirse con senadores catalanes, Aragonès ha sido el primer presidente autonómico en participar, durante aproximadamente diez minutos, en la sesión de la Comisión General de las Comunidades Autónomas, que ha abandonado sin escuchar al resto de dirigentes autonómicos.
Aragonès ha defendido un "referéndum similar al que se celebró en Escocia" en 2014, pactado entre las autoridades escocesas y el Gobierno británico. "Cataluña votará en un referéndum, estoy convencido. Por voluntad, por perseverancia, por democracia. Siempre con la mano tendida y siempre con las manos libres", ha enfatizado al concluir su discurso, el cual ha sido pronunciado íntegramente en catalán. Como había anticipado, salió apresuradamente del antiguo salón de plenos del Senado sin esperar prácticamente ningún aplauso y sin hacer declaraciones.
Para Aragonès, la amnistía para los encausados por el "procés" es "esencial para avanzar en la resolución del conflicto político" y "poner fin a la causa general contra el independentismo". Sin embargo, ha advertido que la amnistía es "un punto de partida" y no "un punto final" en un proceso que, en su opinión, tiene un destino claro: "que la ciudadanía de Cataluña vote sobre la independencia".
Además, para aquellos que se escandalizan por la amnistía de los independentistas encausados, recordó "los 6.000 indultos" que tanto el Gobierno de Felipe González como el de José María Aznar concedieron en su momento, incluyendo a "condenados por corrupción o terrorismo de Estado", y mencionó la ley de amnistía de 1977, que "prohíbe la investigación de los crímenes de la dictadura".
Aragonès ha cargado contra el Partido Popular por su "utilización partidista de Cataluña". "El verdadero propósito de esta sesión es volver a utilizar a Cataluña en las luchas políticas a nivel del Estado español, avivando una vez más el anticatalanismo para desgastar al adversario. No importa quién gobierne, siempre se utiliza a Cataluña para ganar unos pocos votos", ha denunciado.
Según Aragonès, al PP "no le interesa lo que Cataluña piensa", ya que, de ser así, convocaría un debate para abordar el "déficit fiscal", los problemas con los trenes de Cercanías, la "anulación de leyes catalanas por parte del Tribunal Constitucional" o para "promover la lengua catalana".
El presidente catalán ha reiterado que, a pesar de lo que sostiene la "derecha nacionalista española", Cataluña es una "nación europea, cívica y democrática" que desea decidir en paz y libertad, considerando todas las opciones, con democracia y reconocimiento.