Opinión

Ecuador, Disney, un Nobel, Nagorno Karabaj, Gaza…

DESDE ULTRAMAR

Marcos Marín Amezcua | Jueves 19 de octubre de 2023

El discurrir de las semanas aglutina inagotable y desbordada información que reclama nuestra atención, ya que acaeció de todo, como en botica.

Así, a mi juicio, la Fundación Nobel paga una deuda que tenía con la Humanidad al otorgarle el premio de Medicina a Karikó y Weissman, por la vacuna contra el COVID-19 basada en ARN mensajero. Recordemos que España con acierto y generosidad lo hizo en 2021 a través del Princesa de Asturias de Investigación a ambos y otros, muy por delante de la institución sueca. Eso de saldar deudas es positivo, como las que el Comité Olímpico Internacional cubre incluyendo o readmitiendo deportes tales como el sóftbol en el primer caso y el béisbol en el segundo. No podía ser menos, siendo el deporte nacional estadounidense, con la anfitrionía de 2028 cuando retorne el Diamante. A México le conviene. Lo que se quedará fuera de París 2024 será Rusia, no sus atletas, pendientes de su status.

Hablando de deportes, como eco de la entrega de la semana anterior, desde Paraguay–otrora, la provincia grande de Indias, como la denomina– mi amiga Diana Durán, profesora de la Universidad Católica de Asunción (Comunicación), quien forma parte del equipo de Pastoral Indígena arquidiocesana, respondió a mi pregunta acerca de cómo recibieron la inclusión al Mundial 2030 y se lo agradezco infinitamente: "Se habla poco, porque los problemas sociales están siendo noticias relevantes en los últimos días. Por ejemplo, un detenido por el caso del asesinato del fiscal Pecci, declaró que un expresidente paraguayo fue el actor moral del hecho. También hay rebelión en la cárcel principal de Asunción. Varios presos tomaron como rehenes a los guardias y reclaman mejores condiciones allí. Hay intento de desalojo de comunidad indígena en Amambay, con apoyo de poderosos del lugar. Y en una zona cercana a Asunción, senadores y amigotes se apoderaron de tierras estatales para venderlas a precios millonarios y nadie les dice nada.” Todo lo cual nos recuerda que la realidad de nuestra América es diversa y hay siempre temas apremiantes por encima de otros.

La segunda vuelta (me desagrada decir "balotaje") de las elecciones ecuatorianas dejan a este señor Noboa, colado de últimas. Ya veremos si puede con el paquete dejado por Lasso, que no es menor y demuestra que una cosa es que su padre buscara el cargo varias veces y, otra, que él lo regentee. El mandatario mexicano López Obrador lo felicitó, cosa correcta siendo de signos políticos distintos.

En el Cono Sur nada está escrito. La izquierda no la tiene segura. Aguardemos las generales argentinas del domingo 22. Prometen. En México, en encuesta reciente, la virtual candidata oficialista de izquierda, Sheinbaum, le saca 30 puntos a la opositora Gálvez. Lo repito: no hay secreto: la una ofrece continuidad, la otra carece de agenda y trae mucho odio de sectores ignorados en el presente sexenio. El quid de su triunfo es que a ambas no les alcanzará si no incluyen más actores a los tradicionalmente cercanos a cada una. Al tiempo. Eso resulta clave.

Mientras tanto, la casa Disney cumple su centenario en medio de la lustrosa memorabilia alusiva –de tazas a bolsos– recordándonos cien años de una millonaria y poderosa industria del entretenimiento, con sus luces y sus sombras, sus polémicas –de comprar franquicias a historias de inclusión tardía o los estereotipos enaltecidos– y reconózcase su innegable influencia planetaria desde hace décadas; Y Twitter nos da un respiro a quienes jamás vimos atractivo su logo. Pajarraco más feo. Ahora que… eso de la “X” no quita el sueño ni mueve a delirio. Y si ya no tuiteamos (con lo que costó el acre debate sobre el vocablo y sus variantes, entre académicos) salieron en esa red conque ahora (re) posteamos. ¡Ummmm! pues suena igual de feo, también. Lo importante es su política de invisibilizar noticias (como el Feis) eliminándolas para primar ¿sociabilidad? De todas formas, está plagada de infodemia y es una lacra tenerla.

El día que los EE.UU. invadan México, se lo avisaré. Como le prometí hacerlo cuando se volviera dictadura comunista. No lo he hecho por no haber sucedido y ni para cuándo, porque una cosa es que gobierne López Obrador y otra que no somos ni seremos lo que vociferaron sus opositores echando a andar su pensamiento mágico, así sea con tonterías. Lo que sí, los EE.UU. jugando al Tío Lolo frenan "ayudas" para combatir el narco, mientras se desborda su consumo interno y alardean sus politicastros que aprobarán invadirnos para exterminar el fentanilo que, aseguran, producimos. Y, en tanto, reafirman su compromiso de colaborar contra el tráfico de drogas. ¡Bah! Pura pose. Debieran aprender de su conspicuo embajador, Salazar, que ya dijo que EE.UU. vería bien una mujer gobernando México. ¡Vaya! nos tranquiliza contar con su bendita bendición.

Y nos queda la guerra entre Hamás e Israel, que a ver si actualizan ya la lista, que no salimos de las 4 clásicas. Dicen que ya van 6 en esa dupla. Un ajedrez donde opacan las crisis de Níger y Nagorno-Karabaj –con una Armenia despechada acercándose a la UE, mientras Rusia aparece más triunfante en el resultado de desalojo perpetrado y aun Turquía, siempre expectante con un ojo al gato y otro al garabato y el tercer ojo de Erdogan en la crisis de Ucrania– reposicionándose todos en plan de lucha. Desde ese doble juego de EE.UU. buscando acercamiento Israel-Arabia Saudita –guardiana de los lugares santos del Islam– sus aliados en trincheras distintas, hasta Irán o Catar y su apoyo a Hamás o similares. Embrollo.

Es repudiable que se prohíban las marchas en Europa en apoyo a Palestina. Distinguiendo el concepto de Hamás o terrorismo, permitiendo sin más las de apoyo a Israel. Ya sentenció un medio: los políticos europeos podrán estar con Israel, mas sus calles, no. Pues eso. En el fondo, sigue estando el mismo problema de siempre: ¿pueden o no, coexistir dos estados? La pregunta no es menor, visto lo visto. Y es importante recalcarlo: las dos partes han cometido excesos en esta confrontación. Llámese matar personas en los kibutz por parte de Hamás o lanzar fósforo blanco por parte de Israel. Y lo del hospital bombardeado nadie lo asume lanzando acusaciones mutuas. A degüello las dos partes, una vergüenza para la Humanidad entera. Así que ninguna se llame a víctima, porque, al final, tampoco nos vamos a contar cuentos en este pleito interminable, cual de perros y gatos ni mucho menos a olvidarnos de cómo se llegó a esto.

Ni Hamás reniega de su condición terrorista ni Israel puede negar su acorralamiento a Gaza hace ya 15 años, cercándola, sometida a un bloqueo que la empobrece. El populista Netanyahu ha llevado las cosas a un extremo insostenible, a un callejón sin salida. El ataque desesperado de Hamás no es justificable, pero sí explicable. Un acto cenutrio ha desencadenado esa hecatombe. ¡Cómo se echan en falta los Menájem Beguín, los Sadat, los Arafat en plan negociador y los Isaac Rabin! que con altura de miras pudieron, no sin esfuerzos y fatigas, concertar la paz tan cara, tan endeble, tan frágil en Tierra Santa. En cambio, lo que hoy tenemos es abominable y vergonzante. El asedio e invadir a Gaza ya fue calificado de error. Ya veremos si Israel prosigue. Biden ayuda poco, acudiendo. Por lo que toca a México, recordar que Netanyahu celebró el muro de Trump a México, pues edificaba los propios contra los palestinos. Y su populista gobierno ha sido tortuguista para entregar a extraditables expriistas refugiados allí. Reclamados por la ley mexicana, no por favor pedido. Por procedencia y justicia, no como dádiva, sino como cooperación entre estados. Si la postura pacifista del presidente mexicano les fastidia, sería una lástima y si respondiera Israel con cancelar acuerdos o la planeada ruta aérea directa que se llegó a mencionar entre México y Tel Aviv, peor para el sol. De todas maneras, aunque repelen, el problema de origen subsiste: la coexistencia Israel-Palestina.