La Esfera de los Libros. Madrid, 2023. 301 páginas. 21,90 €. Libro electrónico: 8, 99 €.
Por Jorge Pato García
Nuevamente Nacho Montes nos trae una historia en la que el protagonismo recae sobre uno de esos grandes genios de la moda como ya hizo en El hijo de la costurera: la novela de Balenciaga.
En este caso, se trata de Mariano Fortuny y Madrazo. Solamente con leer sus apellidos nos damos cuenta del importante peso de sus ancestros en la parte artística de su vida. Ni más ni menos que el grandísimo Fortuny, que fue uno de los mejores pintores, acuarelistas y grabadores en nuestro país durante el siglo XIX. Por el lado materno, Cecilia de Madrazo, una importantísima coleccionista de tejidos, perteneciente a una estirpe de relevantes pintores.
Aunque aparentemente pueda parecer que esto es una biografía novelada, el autor ha aclarado que no se trata de una novela de estas características. Al contrario, se trata de un relato ágil y entretenido en el cual vamos a sentirnos atraídos por su figura y sobre todo por la de una mujer que marcó su vida, como fue la marquesa Luisa Casati, un aristócrata italiana, que se convertirá en el otro personaje relevante de esta novela, que nos cautivará como hizo con el propio Mariano.
Está claro que la influencia de unos padres artistas le marcó definitivamente hasta el punto de llegar a ser un personaje destacado en diferentes áreas, como fueron: la pintura, la fotografía, el grabado, el diseño textil, el diseño de moda o incluso la escenografía.
Obviamente, viniendo de manos de Nacho Montes la parte más importante que analiza es, sin duda alguna, la relacionada con el mundo de la moda, bien claro, lo deja en el subtítulo de esta novela, en la que le nombra el mago de las telas.
Por último, tenemos el escenario elegido, que mejor ciudad que Venecia para sentir como todo lo que se oculta detrás de las magníficas fachadas de los palacios venecianos puede aportar a la creatividad e imaginación de alguien que está llamado a ser un artista en diferentes disciplinas.
Sus trescientas páginas se nos van a quedar cortas ya que entre el ritmo que imprime el autor y la historia que nos cuenta vamos a querer saber mucho más.