El liderato de la Euroliga estaba en juego. En el tercer 'Clásico' de la temporada, el más disputado del curso, salió triunfador el Real Madrid tras vencer al Barça por un ajustado 65-61 para sumar su decimotercer triunfo consecutivo que sirve para ser líder en solitario de la competición europea.
Guiado por un sobresaliente Deck, el rebote (48 a 43) y su buena defensa, que compensaron su bajo porcentaje exterior (9.1% de acierto al encestar dos triples de 22 intentos), el equipo de Chus Mateo acabó con el invicto culé, que llegaba con siete triunfos seguidos al WiZink, y al que continúa teniendo tomada la medida al lograr su tercera victoria en tres partidos de esta campaña.
Sin Laprovittola por unas molestias en su aductor izquierdo, Satoransky suplió al base argentino, una baja sensible al ser el máximo anotador y asistente azulgrana en la Euroliga. Sin estar los dos equipos finos en sus primeros ataques, el Barça se adelantó por medio de Vesely y el Madrid replicó con un mate de Tavares en un inicio con ritmo.
En el Clásico liguero, Chus Mateo no pudo contar con Tavares, un suplicio para un conjunto azulgrana que igualmente cayó derrotado. Bien defendido el pívot caboverdiano en los primeros compases, el perímetro dio más ventaja al elenco de Grimau que firmó un 4-9 de salida comandados por un eléctrico Kalinic.
El campeón de la Liga Endesa fue superior en ambas zonas. A pesar del mayor protagonismo de Tavares en el juego interior local, el Barça respondía con ataques eficaces tanto desde el exterior como en la pintura. Un triple de Satoransky provocó el tiempo muerto de Chus Mateo (6-14 a falta de 3:59).
Segundos después del primer tiempo muerto del choque, llegaron Vinicius y Bellingham para presenciar el 'Clásico' de baloncesto, puesto que en dos días ellos serán de la partida en el de fútbol en Montjüic. Los dos presenciaron la segunda canasta de Vesely, superior y libre de marca en el poste alto para ser el jugador más destacado del primer cuarto con ocho puntos seguidos por los seis de Tavares, el único anotador del Madrid.
El envite se paró más de un minuto al revisar una canasta de Vesely que no valió finalmente -sumaba 6 puntos-. Revisada la acción, Chus Mateo refrescó a su quinteto manteniendo únicamente a Deck y en el Barça entraron Hernangómez y Jokubaitis. El expívot de Real Madrid, en el que estuvo ocho temporadas, dio su carta de presentación con un mate colgándose en el aro que causó algunos sílbidos del feudo madridista. Poirier anotó una canasta sobre la bocina para recortar distancias en un serio primer parcial del conjunto blaugrana (12-19).
Hernangómez comenzó imperial el segundo cuarto. Anotó los cuatro primeros puntos visitantes con dos penetraciones autoritarias. Al Madrid le costaba anotar por la solidaridad defensiva y el buen posicionamiento del Barça en la pintura. Una circunstancia que pudo superar liderado por el 'Chacho' Rodríguez con canasta y asistencia a Poirier en un tramo de mayor ritmo al ser un ida y vuelta.
El conjunto de Chus Mateo no estaba acertado desde el perímetro al encadenar varios intentos sin éxito. En el lado visitante, Hernagómez estaba siendo muy superior en la zona merengue, con 8 puntos en cuatro minutos. En busca de cómo frenar esa comodidad del exjugador de la NBA, el técnico madrileño solicitó tiempo muerto (16-30 a falta de 5:57).
El choque bajó de ritmo ofensivo al anotarse tres puntos en tres minutos. El Real Madrid continuaba bloqueado desde la línea de tres y le mantenía su buena defensa, aunque no cerraba el rebote. Por el lado azulgrana, su defensa zonal dificultaba el juego combinativo madrileño. Campazzo, que fue de los mejores en los dos primeros 'Clásicos' de la temporada, pudo encontrar un hueco en la pintura blaugrana y Hezonja anotó a placer provocando el tiempo muerto de Grimau.
Tras el tiempo muerto, Deck amplió el parcial a 8-0. El técnico visitante, al ver que su equipo proseguía atascado en ataque, modificó su quinteto metiendo a Da Silva, Kalinic y Abrines. Su compañero Hernangómez bajó su nivel y acierto (falló un turno de tiros libres, una estadística inhabitual del pívot español) en el dominio local que estaba más cerca del marcador.
El Madrid acabó el primer tiempo a solo dos puntos del Barça. Liderado por Deck, el equipo de Chus Mateo aprovechó los casi seis minutos de sequía catalana para creer en una nueva remontada y transmitir dudas a su rival al descanso (28-30). El vigente campeón de Europa, con solo un 6% de acierto exterior (1 de 15 en triples), estaba a dos de igualar el choque en el que plasmó su superioridad en el rebote en el segundo cuarto.
El cuadro blanco salió mejor en el segundo tiempo. Su parcial de 4-0 de salida retrató la pintura azulgrana al anotar con comodidad Deck y Hezonja. Sin estar fluido en su juego asociativo como en el primer cuarto, el Barça acabó con su sequía encestadora tras ocho minutos gracias a una bandeja de Satoransky.
Respecto al primer periodo, el Madrid sí hallaba pases claros en el poste bajo. Campazzo encontraba con más continuidad a Deck, mientras que en el Barcelona bajó su acierto exterior al no estar preciso Abrines, que tuvo un 66% de acierto en el primer cuarto con 2/3 triples encestados.
Hezonja hizo que el Madrid volviera a sumar de tres tras más de 15 intentos. El perímetro cogió protagonismo superado el ecuador del tercer cuarto, al finalizar los dos conjuntos más de una aproximación desde la línea de 6.75 metros. En un intercambio de golpes, el partido se ajustó al estar el conjunto de Chus Mateo dos puntos por encima antes de un nuevo tiempo muerto (41-39 a falta de 3:28).
Deck seguía a lo suyo. Sus penetraciones e incidencia en el poste bajo estaban causando serios problemas al Barça, incapaz de frenar al exjugador de la NBA que ya sumaba 20 puntos con un cuarto aún por disputarse. El tiro libre del argentino fue continuado por un 'alley-oop' de Poirier con asistencia de Musa que ocasionó el tiempo muerto azulgrana para que no se le fuese el partido.
Grimau no estaba nada contento con lo visto y fue castigado con una falta técnica a un minuto y 44 segundos del final del tercer parcial. El WiZink celebró esa decisión. El Real Madrid dio descanso a un Deck ovacionado y entro N'Diaye. El pívot senegalés entró en un tramo de atasco ofensivo rival, con tan solo nueve puntos y estando sin marcar más de tres minutos. Hernangómez acabó con la mala dinámica azulgrana en ataque con dos tiros libres que cortaron el parcial de 8-0. Poirier coronó el autoritario parcial local con un mate para situar a su equipo con 10 de ventaja de cara al último cuarto (51-41).
La defensa zonal del Madrid seguía causando muchos problemas al Barça al comienzo del último cuarto. Falto de ideas, fió su ofensiva a Hernangómez que erró en sus dos primeros intentos del último cuarto, todo lo contrario que el conjunto local que continuaba sumando puntos para consolidar su ventaja merced a su 4-0 de salida.
El vigente campeón de la Euroliga añadía a su buena defensa su productividad con las penetraciones de sus jugadores, superiores en el poste bajo. En el Barcelona, la calidad individual sobresalía al juego asociativo, en especial Jokubaitis cuyos seis puntos consecutivos provocaron el tiempo muerto del entrenador madridista (57-49 a falta de 5:33).
El Barça sacó partida del pequeño bache ofensivo de su adversario, que ya estaba en bonus. Bajo el mando de Jokubaitis, los de Grimau mejoraron en defensa pero no estaban del todo acertados en ataque para ajustar más el electrónico. El conjunto blaugrana también pudo controlar a Deck, y así lo celebró Abrines con un tapón. El alero español situó al Barça a cuatro de la prórroga (58-54).
Tras un nuevo tiempo muerto, y a cinco de diferencia, el Barça fue decidido a por la prórroga. Satoransky firmó un 2+1 que hizo creer al cuadro catalán que posteriormente continuó con una recuperación y penetración a canasta para igualar el choque. Campazzo volvió a poner por delante a la formación madrileña al encestar sus dos tiros libres en un final de infarto.
El WiZink se tomó con gracia la revisión de una acción en la que la posesión fue finalmente para el Madrid, decisiva con 17 segundos de envite. El partido seguía a dos puntos a falta de 9.3 segundos para la conclusión. El Barça tuvo opción de igualar en una falta de Campazzo a Satoransky sancionado con tres tiros libres visitantes a tres puntos de nivelar el duelo. El base checo anotó solamente un tiro libre y terminó su participación al cometer su quinta falta personal.
Hezonja puso el broche al triunfo blanco tras ponerse con cuatro puntos de ventaja con tres segundos de juego. Abrines puso picante al final con un triple, pero su falta no llegó a tiempo y el Real Madrid triunfó por tercera vez en su tercer cara a cara del curso.
64 - Barça (19+11+11+23): Satoransky (10), Abrines (11), Kalinic (7), Da Silva (3), Vesely (12) -equipo inicial-, Parker (-), Jokubaitis (6), Parra (-), Hernangómez (13), Brizuela (2) y Nnaji (-).
Árbitros: Ilija Belosevic (SRB), Milan Nedovic (SLO) y Luka Kardum (CRO). Eliminaron por cinco faltas a Satoransky (min.39)
Incidencias: partido de la quinta jornada de la Euroliga de baloncesto disputado en el WiZink Center ante 11.432 espectadores. En la previa se guardó un minuto de silencio en memoria de Fernando Fernández-Tapias, miembro de la junta directiva del Real Madrid, y de Carlos Alfredo Guerini, ex jugador del equipo de fútbol.