Real Betis y Osasuna se midieron este domingo en Sevilla, en la 11ª jornada de LaLiga. Las autoridades declararon este partido como uno de alto riesgo, dada la presumible confrontación que podía darse entre los ultras verdiblancos y rojillos. El dispositivo se activó para asegurar que no ocurría ninguna desgracia, pero la realidad es que no evitó lo anunciado.
En torno a las 10:30 se enfrentaron en una batalla campal miembros de Indar Gorri (ultras de Osasuna, de extrema izquierda) y de United Family (ultras del Betis, de extrema derecha). Comenzaron una pelea que habían pactado a través de las redes sociales. Ocurrió en el barrio de Reina Mercedes, cerca del estadio Benito Villamarín.
Las imágenes muestran la ausencia de Policía en la escena y evidencian la violencia desatada en la confrontación. La paliza a un individuo por parte de un amplio grupo de ultras queda subrayada. Hay lanzamiento de objetos y palos que se usan como arma arrojadiza. Otra muestra de la ausencia de dureza en la vigilancia de estos sucesos y de estos grupos que se adhieren a los clubes de LaLiga.