“Orgullosos de nuestra fe”, este es el lema del Día de la Iglesia Diocesana que celebramos este domingo, en el que “recordamos y agradecemos nuestra pertenencia a una comunidad cristiana “ y en el que tomamos conciencia de que somos miembros de una gran familia y que lo que la Iglesia hace “es gracias al tiempo, las cualidades, la oración y el apoyo económico de todo el pueblo de Dios”.
Hoy vivimos momentos muy complicados, donde no es fácil reconocerse como creyente en muchos ambientes, por eso, más que nunca, debemos mostrarnos orgullos de nuestra Fe y que lo hacemos, con humildad, convencidos de que Cristo y el Evangelio hacen de este mundo un lugar mejor. Es por esto que cada año, con el Día de la Iglesia diocesana se pone en marcha esta Campaña para reforzar ese sentimiento de pertenencia de los creyentes y para “tocar” su corazón, también el de aquellos que, por distintas circunstancias de la vida, se han alejado de la práctica religiosa, porque la celebración y la vivencia de la Fe son un motivo de alegría en un mundo sediento de esperanza y también es una oportunidad para reconocer y agradecer todo el bien que hace la Iglesia.
Todos conocemos a esos sacerdotes que viven y trabajan en la llamada España vacía o vaciada. Sacerdotes que en una misma jornada celebran la Eucaristía en cuatro pueblos diferentes, además de otras obligaciones pastorales en el mismo día, como funerales, bautizos, etc. Mientras España se vacía, ellos permanecen porque “están al servicio de todos”. Son los protagonistas del Día de la Iglesia diocesana, los que forman parte de la Iglesia y de su misión, es decir todo el Pueblo de Dios. En España, la Iglesia católica se estructura en torno a 70 diócesis, 69 territoriales a las que hay que unir el arzobispado Castrense. Según los datos de la última Memoria anual de actividades, la Iglesia cuenta con 22.947 parroquias; 16.126 sacerdotes; 1.028 seminaristas; 35.507 religiosas y religiosos; 8.326 monjes y monjas de clausura; 10.382 misioneros, y millones de laicos, de los que 408.722 forman parte de alguna de las 86 asociaciones y movimientos.
Una Iglesia que vive también momentos complicados por la campaña orquestada por el tema de los abusos sexuales, que los ha habido, pero no con la magnitud que intentan algunos. De cualquier forma, condenable y terrible, aunque solo hubiera habido un caso. Por eso, el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Cobo ha convocado a los madrileños a unirse a la jornada de oración y penitencia por las víctimas de abusos sexuales. Una jornada que tendrá lugar el próximo día 20 de este mes, pocas fechas antes de que todos los obispos españoles acudan al Vaticano a la cita que les ha convocado el Papa, y en la que seguro se abordará este espinoso tema.
Pero hoy, “al servicio de todos”, porque estamos “orgullosos de nuestra Fe” y siempre con la Iglesia Diocesana.