Opinión

Remontar al golpismo a lo Real Madrid

TRIBUNA

Raúl Mayoral | Domingo 12 de noviembre de 2023

Todas las portadas de los grandes diarios nacionales y regionales destacan la devastadora noticia que en estos días convulsiona el estado de ánimo de los españoles, orgullosos de serlo. Junto al titular que acapara mayor espacio, llama la atención uno de menor relevancia. Se refiere al presidente del Real Madrid, el club más laureado del fútbol español, y dice así: “Florentino insta al Gobierno a que actúe para regenerar el sistema arbitral”. Estamos con Balmes en que un país en que solo fuesen posibles gobiernos malos, sería un país de malvados o de imbéciles. Llevamos años con un gobierno malo y por eso la petición del mandatario madridista mueve a la risa si no fuera porque lo que se está jugando en estos dramáticos momentos es el respeto y la vigencia del Estado de Derecho, la Constitución de 1978 y la democracia española.

¿Cómo podría un sectario presidente especialista en degenerar el espíritu de la reconciliación entre españoles regenerar un sistema como el arbitral, basado en la neutralidad e imparcialidad? ¿Cómo un falsario presidente que, por enésima vez, se ha retractado miserablemente de sus palabras, a fin de obtener una investidura vergonzosa claudicando ante el separatismo catalán, va a pronunciarse en contra del mayor símbolo del separatismo catalán, del que dicen que es más que un club? Ignoramos si Florentino ha pretendido parecer cándido o estratega. Cierto es que, a veces, su equipo ha dado muestras de deambular cándidamente por el césped para, finalmente, a los noventa y tantos minutos de partido, lograr la victoria al épico, que no estratégico, modo.

El indecente pacto perpetrado en Bruselas entre la ambición de poder y el odio a España no puede socavar la convicción y la fidelidad de tantos millones de ciudadanos que ondean en calles y plazas la bandera de la igualdad y la concordia entre españoles. No caigamos en la apatía y no abandonemos la resistencia. Ante este gobierno traidor demos la batalla pacífica y constructiva, libre y responsable, con moderación y sensatez en los ámbitos legal, judicial, administrativo y, por supuesto, político; en Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y Parlamento. Pero es, sin duda, prioritario el combate de la sociedad civil en la calle, en la empresa, en los medios de comunicación, en las universidades, en la intelectualidad, por cierto, nada perjudica tanto al intelectual como la falta de resistencia; en la cultura y hasta en los terrenos del deporte.

Hace tiempo que el mundo del fútbol debería haberse paralizado ante las corruptelas arbitrales instigadas y dirigidas por el F.C. Barcelona. Florentino no debería pedir nada al Gobierno, sino que debería actuar de manera contundente abandonando la Liga. Y deberían seguirle el resto de equipos. El partido no ha terminado. Cierto es que se ha encajado un gol pero aún queda tiempo y, sobre todo, fuerzas. La remontada es posible. Hay que anunciar en voz alta que no se desfallecerá hasta haber alcanzado la victoria. Así es como triunfan las grandes causas. Lo dijo Balmes. No Florentino, quien bien podría hacer de Balmes.