La Esfera de los Libros. Madrid, 2023. 368 páginas. 20, 90 €. Libro electrónico: 8,99 €.
Por Ángel González
José Ángel Mañas (Madrid, 1971) tuvo un sonado debut literario, alcanzando la popularidad con Historias del Kronen, finalista del Premio Nadal 1994, era un retrato no precisamente complaciente de la juventud española de los años noventa, o quizá mejor decir, de una parte de ella. Relacionada con la problemática de la Generación X, ubicada entre los baby boomers y los millennial , la novela aumentó su fama al ser llevada al cine, aunque con algunas modificaciones, por Montxo Armendáriz, si bien el guion fue escrito por el director del filme y por el propio Mañas, que se alzaron con el Goya al Mejor Guion adaptado 1996. En similar línea neorrelista, Mañas publicó Mensaka, Ciudad rayada, La pella y La última juerga, retomando en esta última al protagonista y algunos de los personajes de su exitosa ópera prima.
En su haber cuenta con más de treinta títulos, en la narrativa y el ensayo. Sin abandonar las novelas que reflejaban lo contemporáneo, en 2019 comenzó un nuevo registro, internándose en el género histórico con Conquistadores de lo imposible, donde abordó la gesta del descubrimiento de América sin hacer el juego a la leyenda negra, sino todo lo contrario Luego en el mismo género apareció El hispano, ¡Pelayo!, ¡Fernán González!, y Guerrero. A ellas se suma ahora Berenguela.
La incursión en la novela histórica de José Ángel Mañas tiene mucho sentido, pues estudió Historia en Madrid, Sussex (Inglaterra), y Grenoble (Francia), y es un territorio que le interesa mucho y, ha declarado, “siempre ha habido un toque muy historicista en mis novelas realistas”, además de considerar que la historia española es muy rica. Ese interés, sin duda, queda patente en su narrativa histórica, como en esta Berenguela, donde nos descubre a quien considera la reina más importante de España después de Isabel la Católica, pese a que lo fue sólo un día, pues abdicó en su hijo Fernando III el Santo.
Berenguela fue hija de Alfonso VIII, el triunfador de la decisiva batalla de las Navas de Tolosa, y desempeñó un papel fundamental en la unión de Castilla y León. Tras figuras masculinas, como Pelayo y Fernán González, Mañas lleva a cabo un más que sugerente retrato de una mujer empoderada -sin caer en el presentism-, pero que no desea protagonismo en primera línea.
Así arranca Berenguela, con la que su autor cierra la trilogía de la Reconquista: “La ciudad de Toledo, arrumada por la principal vena acuífera de la meseta, parecía despertar de la apacible siesta en la que llevaba más de un siglo instalada. La antigua metrópolis de Leovigildo y Recaredo, la que desde su reintegración en la cristiandad fuera sede del primado del papa, vivía su momento de mayor agitación en los últimos ciento diez años y recibía con inquietud al primer visitante regio tras la derrota de Alarcos. Era la primera vez que Alfonso IX entraba en Toledo, y al cruzar por el puente de Alcántara no pudo evitar mirar a izquierda y derecha: un profundo despeñadero los separaba del agua arremolinada abajo, en la garganta granítica. Todavía fluía menguado el Tajo, y, aun así, la verdura ribereña, entre norias y huertas, contrastaba con los agostados campos de trigo y cebada que había orillado su pequeña comitiva según bajaba desde Talavera por una antigua calzada romana”.