La Maison EPC fue fundada en 2019 por Edouard Roy, Jérôme Queije y Camille Jullien, con años de experiencia en el mundo del champagne. La Maison, nace con el objetivo de volver a dar al Champagne el valor originario, que ha caracterizado su posicionamiento en el mercado mundial como producto único y excepcional. Y que, con la comercialización masiva, se ha ido perdiendo.
Champagne es terroir (conjunto de factores naturales derivados del suelo, topografía y microclima, todos ellos dedicados al cultivo del viñedo y bajo la acción de la mano del hombre), uva, clima y, sobre todo, una elaboración cuidadosa.
Para EPC el foco es la “trazabilidad” absoluta de las Cuvées, de los viticultores y de los terroirs, utilizando procesos sostenibles y con muy pocos azúcares añadidos.
EPC se distingue por implicar a los enólogos en todo el proceso de elaboración de las cuvées. Son ellos, los que elaboran el champagne de principio a fin, bajo la supervisión y el estilo del Chef de Caves de EPC, Richard Dailly, quien los acompaña durante todo el proceso. Se trata de un modelo de colaboración completamente inédito en Champagne, que les permite poner en valor su saber hacer y conseguir un precio más justo para los viticultores.
El nombre EPC tiene doble significado: “Et Pluribus Unum Champagnum”, es decir “La unión hace el Champagne”, y también un champagne creado para los Epicúreos, que buscan el máximo placer de los sentidos.
Variedades
El punto de partida es su Champagne Brut combinando la estructura del Pinot Noir con la riqueza del Pinot Meunier y la sutileza del Chardonnay, consiguiendo un equilibrio casi perfecto.
El Blanc de Blancs Brut, 100% Chardonnay, se caracteriza por ser muy redondo tras la fermentación maloláctica, siendo ligero y fresco.
Su Blanc de Noirs con toques de frescura y fruta con mucha longitud, pero delicado y elaborado con uva 100% Pinor Noir.
Respecto al Blanc de Blancs Nature, esta cuvée nació del deseo de mostrar el esplendor de la variedad de uva (100% Chardonnay) y del terroir en su expresión más pura.
Por su parte el Blanc Rosé Brut es una mezcla de uvas Chardonnay y Pinot Noir siendo un rosado fresco con notas de frutos rojos.
El Premier Cru elaborado con uva Pinot Noir procedente exclusivamente de parcelas Grand Cru y con Chardonnay de Premier Cru. Se caracteriza por tener notas ahumadas y tostadas.
Blanc de Blancs 2009 creado con la selección de las mejores parcelas de Champagne de Sanger (100% Chardonnay).
El Blanc de Blanc Grand Cru está elaborado con uvas 100% Chardonnay de las cinco mejores parcelas de Avize y Oger, en el corazón de la Côte des Blancs.
Por último, el Franck Pascal 2011 es un homenaje a Franck Pascal, pionero de la biodinámica en Champagne. Es una mezcla de uvas Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Meunier.
Evolución en España
En Mayo 2023, se introdujo la marca en España en exclusiva de la mano de Vinumium, la importadora de la familia Suárez. La distribución empezó en Ibiza junto a Vinazos Baleares con Juan Olmos al frente, que se enamoró del estilo de EPC, experto sumiller y Diploma en WSET. Juntos transmitieron a los mejores sumilleres de la isla el concepto y la calidad de EPC consiguiendo, así, presencia en muchos de los locales de referencia de la restauración ibicenca. En Zuma Ibiza, por ejemplo, ha sido elegido champagne de la casa.
A pesar del poco tiempo en el mercado, en Madrid está presente en muchos sitios emblemáticos. Andrea Tumbarello, chef y propietario de Don Giovanni, ha sido su primer embajador, pero también podemos encontrarlo en restaurantes como Abya, Estimar o Kabuki entre otros.
Armonías con la parte sólida
Su Champagne Brut va perfecto con quesos como el comté y platos con verduras.
Por su parte, el Blanc de Blancs Brut, armoniza perfectamente con quesos ligeros, platos de arroces con setas y, también, con recetas de pollo.
El Blanc de Noirs, combina muy bien con pescados grasos como el salmón y el atún.
Blanc de Blancs Nature armoniza muy bien con unas vieiras o con un brie cremoso.
Su variedad Blanc Rose Brut, es ideal para tomarlos con postres que lleven frutas y con pescados como el salmonete.
Premier Cru es perfecto para tomarlo con platos con pato y con foie gras.
El Blanc de Blancs 2009 combina a la perfección con marisco, como los langostinos, risotto con setas e incluso con postres donde predomine el café.
El Blanc de Blanc Grand Cru le va perfecto a un pollo de Bresse o a un queso Comté con 24 meses de maduración.
Franck Pascal 2011 podría armonizar perfectamente con platos mar y montaña como unas cigalas con sobrasada o mezclando el dulce y el salado, como unos higos rellenos de foie gras.