AL AIRE LIBRE

PEDRO SÁNCHEZ DESDEÑA A PABLO IGLESIAS

Luis María ANSON | Martes 21 de noviembre de 2023
Como vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias demostró más sagacidad política que Pedro Sánchez...

Como vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias demostró más sagacidad política que Pedro Sánchez, mayor capacidad dialéctica, superior cultura y formación. El líder socialista ganó la moción de censura gracias a Pablo Iglesias. Se encaramó en la presidencia del Gobierno gracias a Pablo Iglesias. Alcanzó la mayoría parlamentaria gracias a Pablo Iglesias, que llegó incluso a superar los cinco millones y medio de votos. Estaba claro que Pedro Sánchez no podía soportar la superioridad de Pablo Iglesias y que haría todo lo posible para acabar con él.

El vicepresidente desembarcó de la nave gubernamental para salvar a su partido en las elecciones de Madrid. Disponía de siete diputados y las encuestas le reducían a cero. Triunfó alzándose con diez representantes, pero no celebró el éxito porque Gabilondo perdió la Comunidad madrileña, derrotado por Isabel Díaz Ayuso. El líder podemita, en lugar de retornar al Gobierno de la nación, en lugar de empujar las puertas giratorias y convertirse en presidente de una gran empresa o de una institución de prestigio como el Museo del Prado, decidió volver a su trabajo de profesor universitario y a su actividad en la televisión. Todo un ejemplo de rectitud y coherencia.

Pedro Sánchez se ha aprovechado de la seriedad política de Pablo Iglesias para prescindir de Podemos y humillar a su líder histórico, apoyándose en la insólita traición de la vicepresidenta del Gobierno, que le debe todo al dirigente podemita, y a la que un sector de la clase política llama ahora Yolanda Díaz Iscariote.

Produce asombro lo que ha ocurrido en solo cuatro años. La navaja cachicuerna gubernamental ha hecho sangre en el cuerpo de Pablo Iglesias, ante un Sánchez triunfante y sonriente. Los que conocen bien al líder podemita saben que no está liquidado, que es un cadáver político que goza de buena salud. Y que responderá a la afrenta y a la agria humillación.