Editorial

El último disparate de Sánchez para justificar la ley de amnistía

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Lunes 27 de noviembre de 2023

Consciente del destrozo legal y moral que va a cometer con la ley de amnistía, Pedro Sánchez ha lanzado varios mensajes, que son burdos eslóganes, para justificar su atentado a la democracia española. El primero y más recurrente se basa en afirmar que los españoles han votado un Gobierno progresista, a pesar de la presencia de Junts y el PNV.

Pero ahora se le ha ocurrido otro motivo para aprobar la ley de amnistía, que no es el real: que lo hace por asegurarse los 7 escaños de Puigdemont. En el festejo que ha organizado en Ifema, arropado por sus más fieles seguidores, ha tenido la desfachatez de asegurar que con la futura ley va a haber un país “más cohesionado, con más convivencia y más unido que nunca” del que se van a beneficiar hasta quienes critican la norma. Y, aunque suene a broma, ha declarado que en unos años, “España será un país más cohesionado, con más convivencia y más unido que nunca”. Tal cual.

De modo que, según el relato de Sánchez, la ley de amnistía va a resultar beneficiosa para la mayoría de españoles. Porque, nunca reconocerá que sólo lo hace para complacer a Puigdemont y contar con sus 7 escaños. Justificará, así, todas y cada una de las muchas barrabasadas políticas que cometa en nombre del Gobierno progresista elegido por los españoles. Justificará todas las cesiones que haga a los golpistas catalanes, todas las desigualdades que se produzcan entre los españoles en función de la Comunidad en la que vivan, todos los desbocados impuestos que empobrezcan a los ciudadanos y que provoquen la salida de las grandes empresas con el consiguiente incremento del paro, todos los asaltos a las Instituciones, para empezar el Poder Judicial.

Todo estará justificado porque Pedro Sánchez, el gran impulsor de la crispación política de España, quiere hacernos creer que gobierna en beneficio de todos los ciudadanos. Quiere hacernos creer que la ley de amnistía no es una imposición de Puigdemont. Es la fórmula para “cohesionar” a los ciudadanos. Los argumentos del presidente ya no pueden entenderse ni como eslóganes propagandísticos. Ni siquiera como mentiras falaces, aunque lo sean. Son disparates de un hombre que empieza a perder el sentido de la realidad.