Editorial

Sánchez intenta vengarse de Ayuso y sale escaldado

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 28 de noviembre de 2023

Pedro Sánchez está obsesionado con el PP y, en especial, con Isabel Díaz Ayuso. Todavía no ha asumido la arrolladora victoria de la presidenta de la Comunidad de Madrid en las últimas elecciones autonómicas. Y se revuelve de ira cuando escucha las demoledoras críticas de la presidenta madrileña sobre las andanzas del Gobierno en sus perversas negociaciones con los separatistas o en su patinazo diplomático en su visita a Israel.

Pedro Sánchez lleva su fanatismo a extremos inadmisibles en un presidente del Gobierno. Actúa como un hooligan, con un rencor impropio de un jefe del Ejecutivo. Y, ahora, se comporta como un niño enrabietado que se quiere vengar de Isabel Díaz Ayuso, a la que ha vetado en el acto de inauguración del Ave Madrid-Asturias, presidido por el Rey. Se trata de una situación sin precedentes. Los anteriores presidentes de Gobierno siempre han contado con los respectivos presidentes autonómicos en actos similares, aunque fueran de otro partido.

Pedro Sánchez, sin embargo, ha querido “castigar” a Díaz Ayuso con su veto. Pero su rencor contra el PP le está llevando a castigar también a todos los madrileños, como acaba de ocurrir con el Plan Hidrológico del Tajo aprobado por el Gobierno que puede terminar poniendo en peligro el suministro de agua de toda la Comunidad. Busca, así, vengarse de la presidenta madrileña en un desesperado intento de perjudicar su imagen. Aunque ocurre lo contrario. En Madrid, Pedro Sánchez no puede pisar la calle por los continuos abucheos que recibe y Ayuso es aclamada allá donde va.

Se comprobó cuando el líder del PSOE calumnió a la presidenta madrileña en el debate de investidura y ella reaccionó con un “me gusta la fruta”, frase que se ha convertido en un himno contra las tropelías de Sánchez. En la sede de la Comunidad de Madrid han tenido que habilitar un espacio especial para colocar las incontables cestas de fruta que recibe de los madrileños. Como siempre, el presidente del Gobierno sale escaldado cuando intenta atacar a la líder del PP madrileño.

El 28-M, Ayuso noqueó a Sánchez en las urnas. Y es fácil comprobar que el presidente sigue tumbado en la lona. En Madrid no levanta cabeza. Y nada cambiará por mucho que vete a la presidenta madrileña en la inauguración del AVE. Como dicen en la Puerta del Sol, ladra, luego cabalgamos.