Míchel añadió que su "mensaje" para la afición es que espera que "en Girona, poco a poco, la gente sea solo del Girona" y argumentó que el proyecto iniciado hace que sea "posible".
Preguntado por si a él le gustaría entrenar al Barça subrayó que está en el equipo que quiere estar y que su cabeza "nunca" piensa en el futuro, sino que está centrado al 100% en el presente.
El presente del Girona pasa por el Orihuela, rival este jueves en la Copa del Rey, y Míchel alertó que "las diferencias son menos cuando las eliminatorias son a partido único".
"Es un partido muy importante", remarcó antes de admitir que confía "hacer un partidazo, ganar y pasar" a la siguiente ronda del torneo del KO.
En este sentido remarcó que el Girona debe dar su mejor versión para no quedar "fuera de un título" y de una competición que gusta "mucho" al equipo.
Reiteró que la Copa es "el camino más corto" para ganar un título, como ya dijo antes del partido de la primera ronda, y añadió que la Copa "sirve para que todos los jugadores estén en competición".
"En LaLiga han jugado menos muchos jugadores y, por ejemplo, ahora se ha lesionado Yangel y necesito ver a Ibra (Kébé), a Jhon (Solís) y a Pablo (Torre), que tienen que ser jugadores importantes. Necesito que jueguen con continuidad, y la Copa nos da esa posibilidad", aseguró.
Sobre el Orihuela avisó que "es un equipo con jugadores importantes y que juega bien. Su estilo es combinativo y quiere jugar desde atrás con la pelota".
Por eso, considera que su equipo necesitará "dar un paso adelante en la presión y en tener el balón" para superar la eliminatoria, "bonita y difícil".
Para el encuentro de este jueves, el técnico rojiblanco anticipó la titularidad del joven Iker Almena: "Hizo una gran pretemporada y ahora está jugando muy bien con el filial".