AL AIRE LIBRE

HACIA LA MOCIÓN DE CENSURA

Luis María ANSON | Sábado 09 de diciembre de 2023
Es probable que tras las elecciones vascas y catalanas se produzcan situaciones favorables a una moción...

Pleno de reproducciones. Este artículo fue difundido por Google y reproducido también por varias redes sociales, aparte de infinidad de comentarios escritos y hablados en ellas. Su autor es el académico de la Real Academia Española, Luis María Anson, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Publicamos el artículo a continuación para conocimiento de los lectores de El Imparcial.

Es probable que tras las elecciones vascas y catalanas se produzcan situaciones favorables a una moción de censura que desmonte a Pedro Sánchez de su poltrona monclovita. Feijóo cuenta con ello. El prófugo Puigdemont también ha amenazado a Sánchez con una moción de censura. Y la inicua traición de Yolanda a Pablo Iglesias abre desde ya la posibilidad de otra inesperada moción.

Pablo Iglesias es un hombre sereno, flexible y firme a la vez, un gran político. A Yolanda la apellidan Díaz Iscariote. Le debe todo lo que es al líder podemita y ha perpetrado contra él una traición insólita. El rey Lear califica así la felonía y deslealtad de su hija Regania y sus compinches: “No podían, no harían, es peor que asesinar”. Pero el muerto que la Iscariote ha creído políticamente matar goza de buena salud.

Pablo Iglesias podría ponerse de acuerdo, por ejemplo, con varios pequeños partidos en el Congreso, aunque le bastarían los 5 escaños de los que dispone. Con los 172 de Núñez Feijóo se formaría una mayoría absoluta antisanchista. Está claro que el líder podemita no puede apoyar a Feijóo como presidente del Gobierno ni el presidente popular a un partidario de Iglesias. Pero sí pueden llegar a un acuerdo para que se presente una candidata o candidato independiente y de prestigio. Por ejemplo, un juez o un sindicalista como Nicolás Redondo. Descabalgado Sánchez en una moción de censura, el nuevo presidente y el Gobierno de independientes por él formado tendrían un solo punto programático que cumplir: la convocatoria de elecciones generales dentro de las fechas y los límites que la Constitución especifica. Correspondería entonces al pueblo español decidir sobre el futuro del país.

“Ay de los pueblos gobernados por un político que sólo ha de pensar en la conservación propia”, escribió Jaime Balmes. Y no le faltaba razón. La inestabilidad que zarandea la vida política, social y económica española exige una medida de fondo. Pablo Iglesias tiene en la mano explicarle a Yolanda Díaz Iscariote lo que cuesta su traición y abrir nuevos caminos, tal vez insospechados, al futuro del pueblo español.

No es que yo considere probable una moción de censura de este calibre. Pero sí es posible.