Cultura

'El murciélago', de Johann Strauss, entusiasma al público del Real

(Foto: Javier del Real |Teatro Real).

TEATRO REAL

Isabel Cantos | Domingo 10 de diciembre de 2023

El sábado 9 de diciembre el Teatro Real arrancó risas y palmas al público madrileño con el estreno de El murciélago, opereta del compositor austríaco Johann Strauss, en la que lo cómico se mezcla con la música más alegre, y a la vez refinada, del panorama artístico austríaco decimonónico.



Los asistentes pudieron participar, siguiendo la indicación de los artistas y el director, en la representación semiescenificada de esta opereta, una de las más famosas de Johann Strauss hijo (1825-1899) y de las que mejor ilustra el género. Entretenida y optimista, en ella los enredos amorosos, las falsas identidades -y las traiciones, tratadas con frivolidad y comicidad- conviven con la refinada y pegadiza música del genio vienés, conocido como “el rey del vals”, y transporta al espectador a un mundo donde impera la diversión y belleza. Sobre libreto de Richard Genée y Carl Haffner, esta opereta cómica en tres actos es un título tradicionalmente programado durante Navidad y, muy especialmente, en Nochevieja.

La opereta alemana, nacida de la tradición musical alemana y del romanticismo, tuvo gran popularidad durante el siglo XIX. Uno sus principales exponentes fue el austríaco Johann Strauss hijo (como también lo fueron su hermano Eduard Strauss, Carl Millöcker o Franz von Suppé). Fue un género “ligero” o “menor”-por contraposición a la ópera romántica alemana-, que incluía arias pegadizas, coros alegres y vivos pasajes donde a menudo se dejaba espacio para temas nacionalistas, culturales o folklóricos. A lo largo del siglo XIX se vería influida por la ópera cómica y por la música romántica, lo que daría lugar a obras de gran calidad y altura musical, como ésta de El murciélago, estrenada en el Teatro de Viena en 1874, que contiene piezas que en ocasiones forman parte del programa del mítico Concierto de Año Nuevo, como su “Obertura”, su ”Vals del champagne” (“Trinke, trinke, Brüdelein, trinke”) o la “Polka bohemia” (“Fledermaus Polka”).

Han tenido que pasar 150 años para que esta obra llegue al Teatro Real, de modo que Die Fledermaus -su título en alemán- constituye un estreno absoluto de la entidad, que lo presenta de la mano de la agrupación musical Les Musiciens du Louvre a las órdenes de su impulsor y director, Marc Minkowski, y que cuenta con un preparadísimo elenco vocal, dado que otra de las características de la obra es su compleja exigencia vocal. Intervinieron Huw Montague Rendall como Gabriel von Einsenstein, Jacquelyn Stucker como Rosalinde, Marina Viotti como Príncipe Orlosfky, Magnus Dietrich como Alfred, Leon Košavić como Dr. Falke, Krešimir Špicer como Dr. Blind, Alina Wunderlin como Adele y Sandrine Buendía en el papel de Ida. Completó el reparto el Coro de Cámara del Palau de la Música Catalana, a las órdenes de Xavier Puig. Todos los artistas destacaron por su excelente técnica vocal (como la soprano ligera Alina Wunderlin en el rol Adele y criada de Rosalinde, a quien dio vida la lírica Jacquelyn Stucker) y extraordinaria interpretación. Hay que tener en cuenta que, en este tipo de obras, con un acusado componente cómico, a los cantantes se les pide mucho más que cantar. En suma, todo el elenco de artistas lo hizo realmente bien anoche (la interpretación de la actriz suiza Sunnyi Melles arrancó las mayores risas de la velada) interpretando a Frosch, el carcelero de la prisión, en completo estado de embriaguez.

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