Actualidad

El PSG de Luis Enrique evita la catástrofe de rebote

(Foto: EFE).

FASE DE GRUPOS

Diego García | Miércoles 13 de diciembre de 2023
Empate vibrante en Dortmund de los parisinos con gol crucial de Zaïre-Emery (1-1). La victoria del Milan en Newcastle les salvó y estarán en octavos de final.

El Paris Saint-Germain es un equipo desequilibrado por orden de su entrenador. Así se puede resumir el germen de la decrépita fase de grupos de la Liga de Campeones que ha firmado el club ahora preparado por Luis Enrique. El técnico español se ha empeñado en adaptarse demasiado a la plantilla que se ha encontrado en la capital francesa -con más de 350 millones de gasto en verano- y ha renunciado a la posesión. Alinea a cuatro delanteros sin miramientos. Esa fórmula le vale para liderar la Ligue 1, pero en Europa perdió todo lo que jugó fuera del Parque de los Príncipes hasta llegar al duelo de este miércoles, en Dortmund. Y cuando se jugó un gran porcentaje de su crédito en Catar, volvió a arriesgarlo todo. Valentía que linda con la imprudencia.

Se abandonaron los visitantes a un intercambio de golpes que ya le costó salir goleado de Newcastle y con un herida profunda de San Siro. En esta ocasión compitieron frente a un bloque que aceptó el reto y que sólo dejó como mediocentro defensivo al valioso Salih Özcan. A los germanos les bastaba con empatar para concluir primeros de grupo -ya estaban clasificados-, mas fueron a por el oro en un primer tiempo de dominio alterno. Más bien, de anarquía compartida. Antes del minuto 20 el PSG había rematado casi 10 veces, con la movilidad de posiciones de sus atacantes ya conocida; y Donnarumma tuvo que estirarse para negar a Reus una volea desde el punto de penalti -minuto 14-, antes de que Wolf chutara desviado desde la frontal.

Tiroteo sin goles

Destacó en el caos Kang-in Lee. El surcoreano es una de las grandes noticias en París porque entiende a la perfección el ritmo que necesitan las flechas que juegan por delante en su esquema. Generó contragolpes venenosos con su zurda, aprovechando los espacios que les regaló el Dortmund. Al tiempo que Füllkrug ejercía de pivote en tres cuartos de cancha y retrataba los desajustes del esfuerzo defensivo francés, Vitinha forzaba una parada meritoria de Kobel, Süle sacaba sobre la línea un zurdazo de Mbappé -tras un pase largo de Lucas y el control de seda del delantero estelar, minuto 17- y el joven extremo Barcola estrellaba su derechazo cruzado en el palo, en otra transición de nacimiento asiático -minuto 20-.

Se jugó al ataque en la más amplia connotación del término. Sin amarres ni táctica que valga, los dos escuadrones miraron hacia adelante en todo momento. Para gloria y entretenimiento del aficionado neutral. Eso sí, todos los peones se vaciaron en la presión y en carreras largas y explosivas como las de Kolo Muani, que falló en la finalización cuando tenía todo a favor. En el 24 cruzó demasiado ante la salida desesperada de Kobel y en el minuto 44 topó su disparo en el cuerpo del arquero local. Siempre al galope y en acciones pensadas y aceleradas por Kang-in Lee y por un Mbappé que jugó más como asistente que como rematador. Al descanso llegaron con nueve remates producidos, un buen balance.

Pero concedieron siete a sus rivales, incluidas la volea de Reus a bote pronto, dentro del área, que Donnarumma repelió con reflejos frenéticos -minuto 26-; el remate fallido de Adeyemi después del cañonazo rebotado de Özcan; y el testarazo a la madera de Hummels en una falta lateral botada por el eterno capitán. Dejó también el PSG sensación de falta de contundencia en sus centrales -sobre todo Marquinhos- y ese síntoma tomó forma real en la reanudación. En el 46 avisó Julian Brandt -motor germano- con un disparo centrado y en el 51 Adeyemi inauguró el marcador. La presión local pilló en una emboscada a Achraf -gris partido el suyo-, robó el fantástico Bensebaini y Füllkrug templó para regalar a Adeyemi un zurdazo que se coló tras pegar en el poste.

El rosario de desajustes no remitió en el segundo acto, ni mucho menos. Y el PSG evidenció una personalidad de la que careció cuando estaban en el vestuario nombres como Neymar o Lionel Messi. Curiosamente Kang-in Lee volvió a la tarea con un lanzamiento lejano y una apertura hacia Mbappé, que cambió el ritmo con una jerarquía pasmosa y centró atrás una pelota que embocó Zaïre-Emery -minuto 56-. El canterano de 17 años sigue destacándose como un futbolista de verdad. Es un llegador del perfil de Lampard pero le toca trabajar de Casemiro, al lado de Vitinha. Su clase supera semejante esquizofrenia mientras que Manuel Ugarte -mediocentro defensivo titular con Uruguay- lo ve desde el banquillo.

Zaïre-Emery salva al PSG

El empate les supo de maravilla a los visitantes pero la identidad impuesta por Luis Enrique no entiende de orden y consistencia. En consecuencia, Donnarumma todavía salvó a los suyos sacando de la cepa del palo un trueno raso que había descerrajado Malen -minuto 62-. Mas, el cansancio le llegó antes al Dortmund, que pagó más las bajas que arrastraba -no estuvieron disponibles Emre Can, Ryerson, Nmecha, Moukoko, Meunier, Duranville y Sabitzer-. La exigencia energética del descontrol consume a cualquiera y a punto estuvieron de descarrillar en el minuto 76, cuando Mbappé encaró Kobel y le batió con eficacia. El VAR rescató a los germanos e indicó fuera de juego previo. El astro de Bondy, que sostuvo la vida de sus compañeros con el penalti anotado en el minuto 98 hace dos semanas, se mostró de nuevo indispensable.

Paseaban por el abismo unos y otros. 'Lucho' recurrió a Ugarte para buscar algo de cordura en un lapso en el que viento empezaba a soplar más hacia la portería alemana. Refrescó piernas también Edin Terzic, el estratega que perdió la pasada Bundesliga por diferencia de goles con el Bayern. Estuvo muy expuesto su dibujo, la sorpresa en el 'grupo de la muerte' de esta Liga de Campeones, por lo que ordenó replegar en el desenlace. El empate les bastaba y ese marco condicionó el tramo postrero. El poder físico de Kolo Muani mandó pero el flujo de oportunidades se cortó. El PSG se clasificó de rebote, por obra y gracia del triunfo del Milan en Newcastle.

Ficha técnica

1- Borussia Dortmund: Kobel; Bensebaini, Hummels, Niklas Süle, Marius Wolf (Schlotterbeck, min. 69); Özcan (Sabitzer, min. 69), Brandt, Bynoe-Gittens (Malen, min. 60); Marco Reus, Adeyemi (Reyna, min. 81) y Füllkrug (Haller, min. 81).
1- PSG: Donnarumma; Lucas Hernández, Marquinhos, Skriniar, Achraf Hakimi; Zaïre-Emery, Vitinha, Kang-in Lee (Ugarte, min. 68); Mbappé, Barcola (Asensio, min. 82) y Kolo Muani (Carlos Soler, min. 96).
Goles: 1-0, min. 51: Adeyemi; 1-1, min, 56: Zaïre-Emery.
Árbitro: Glenn Nyberg (Suecia). Amonestó a Marquinhos y a Hummels.
Incidencias: partido correspondiente a la 6ª jornada del Grupo F de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el Signal Iduna Park (Dortmund, Alemania).

TEMAS RELACIONADOS: