El Consejo de Ministros ha acordado este martes ordenar a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) que adquiera hasta un 10 % del capital de Telefónica, según ha notificado la empresa pública a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La Sepi ha informado de que procederá "a llevar a cabo los trámites y actuaciones que permitan poner el marcha el proceso para, minimizando su impacto en la cotización, completar la adquisición del volumen de acciones necesario" y, de confirmarse la operación, se convertiría en el primer accionista de la operadora.
Esa participación del 10 % de la compañía de telecomunicaciones equivaldría a 2.500 millones de euros, dado que su capitalización asciende en la actualidad a 20.500 millones. Según la empresa pública, su participación, que tiene "vocación de permanencia", permitirá a Telefónica "una mayor estabilidad accionarial para que la compañía alcance sus objetivos y, por ende, contribuirá a la salvaguarda de sus capacidades estratégicas".
Ante esta confirmación, Telefónica ha emitido un comunicado también a través de la CNMV manifestando que continúa "enfocada" en la ejecución de su plan estratégico, con horizonte hasta 2026 y comunicado a comienzos de noviembre de 2023, "para seguir creando valor para sus accionistas y procurar el mejor servicio a sus clientes".
Ese plan estratégico prevé incrementar los ingresos de la operadora, reducir sus inversiones, rebajar la deuda y garantizar un dividendo de 0,30 euros por acción como mínimo.
La decisión del Gobierno llega después de que la empresa de telecomunicaciones saudí STC Group anunciara el pasado mes de septiembre que había adquirido una participación del 9,9 % de Telefónica por 2.100 millones de euros.
Tras conocerse la noticia, la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, ha señalado en los pasillos del Senado que la decisión del Ejecutivo va en la línea de otros países europeos, como Francia y Alemania,"que tienen o incluso están incrementando su participación pública en los grandes operadores estratégicos de telecomunicaciones".
Según Calviño, Telefónica es "la empresa más estratégica" de España, no solo por su presencia en las infraestructuras de telecomunicaciones y en el ámbito de la innovación tecnológica, sino también "por su peso en el ámbito de la seguridad y la defensa".
"Es una decisión que tiene por objeto dar estabilidad para que la empresa pueda lograr sus objetivos estratégicos", ha sentenciado.
La Sepi ya confirmó el pasado mes de octubre a la CNMV que analizaba una eventual adquisición de una participación accionarial en Telefónica, aunque entonces destacaba que no tenía una decisión tomada.
Concretamente, la sociedad venía "monitorizando" la situación de la principal "teleco" española y estaba llevando a cabo "un análisis exploratorio interno relativo a una eventual adquisición de una participación accionarial en dicha compañía".
STC Group comunicó a principios de septiembre su entrada en el accionariado de Telefónica, donde esperaba controlar un 9,9 % mediante la adquisición del 4,9 % en acciones y un 5 % en productos financieros derivados, que ejecutará para convertir en acciones una vez obtenidas las autorizaciones pertinentes.
La adquisición por parte del grupo saudí de esa participación, valorada en 2.100 millones de euros, requiere del visto bueno del Ministerio de Defensa por su condición de empresa estratégica.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha destacado que es importante que el Estado "esté presente en las empresas estratégicas del país" y que "nunca se debió abandonar ese camino", en referencia a las privatizaciones de varias empresas públicas en la década de 1990.
Por su parte, el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, ha señalado que esta decisión no responde "a presiones" y simplemente se trata de un movimiento para "anclar los intereses de la compañía a nuestro país".
En el lado contrario, el vicesecretario de Economía del Partido Popular (PP), Juan Bravo, ha criticado la acción del Gobierno al considerarla "populista e intervencionista", a la vez que afea que no se haya llamado al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, para informarle de la operación.