El Gobierno y el Poder Judicial escenifican este jueves una jornada de alto voltaje con hasta cuatro citas clave que marcarán el devenir de una relación más tensionada que nunca por la amnistía y el 'lawfare', y que amenazan con agrietar la convivencia entre dos poderes del Estado en vísperas de la Navidad.
La jornada será frenética desde primera hora de la mañana. Arranca con la comparecencia del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ante la Comisión de Justicia del Congreso que, nada más terminar, examinará la idoneidad del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Entre medias de ambas citas, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) celebrará un pleno que abordará la legalidad de las comisiones parlamentarias de investigación y el deber de comparecencia de los jueces. El cuarto escenario tendrá lugar en el Tribunal Supremo donde se reunirán Bolaños con su presidente, Francisco Marín.
Félix Bolaños ha advertido una vez más este jueves de que quien cometa "alguna injerencia o descalificación" a los jueces "o lo intente" le tendrá "enfrente", y ha lanzado un mensaje a la judicatura: "Pueden contar conmigo".
Como viene haciendo en los últimos días en medio de la tensión derivada de las críticas de los socios parlamentarios del PSOE a los jueces y de la propuesta de ley de amnistía, Bolaños ha vuelto a apoyar la labor de jueces, magistrados y fiscales y ha garantizado que durante su etapa al frente del Ministerio de Justicia podrán "hacer su trabajo sin injerencias".
Lo ha hecho durante su intervención en la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados, en la que comparece este jueves para presentar las líneas generales de su departamento. Bajo los "principios" de actuación del "diálogo con todos, con quien quiera" y la sujeción a la Constitución, Bolaños ha garantizado que trabajará para mejorar el servicio público de justicia "con respeto escrupuloso al Estado de derecho, la separación de poderes, el imperio de la ley y la Constitución".
El Congreso evalúa los méritos e idoneidad como fiscal general de Álvaro García Ortiz, a quien recientemente el CGPJ no avaló para el puesto, algo inédito en democracia. Saldrá airoso de la votación pero no estará exenta de ruido. De fondo laten dos cuestiones, la sentencia del Supremo que le acusa de desviación de poder al nombrar a Dolores Delgado fiscal de Sala y las críticas de la carrera fiscal que le acusan de ponerse de perfil con el 'lawfare' y la amnistía.
El Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha acordado este jueves por unanimidad instar a las Cortes a que se abstengan de citar a jueces y magistrados para que declaren ante las comisiones de investigación y, en caso de ser citados, el Consejo denegará la autorización para que comparezcan.
Será de tarde, una cita que ambos han cancelado ya una vez: Bolaños por motivos de agenda y Marín tras las acusaciones de Junts a los jueces que indignaron al alto tribunal. Fue tal el malestar que Bolaños llamó el mismo día a Marín y alguno de los jueces señalados por la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, que les tildó de "indecentes" y pidió que fueran "juzgados".
Así, lo que en origen iba a ser un encuentro para tratar la dramática situación del Supremo, con 24 vacantes, dejará hueco también a la polémica de Junts. Está por ver si Marín recrimina a Bolaños por ello o da por buena la defensa que el ministro lleva haciendo desde hace días del trabajo de los jueces.