La sentencia entiende que han quedado vulnerados los principios de tipicidad, culpabilidad y presunción de inocencia de Sergio Canales, motivados por un error de expresión e interpretación en las declaraciones del jugador. Tras este fallo, Canales podrá competir con su actual club, Rayados de Monterrey de México, en el próximo campeonato Clausura 2024 sin ningún tipo de sanción.
El jugador acudió a la justicia ordinaria después de que sus recursos no fueran estimados y obtuvo la suspensión cautelar de su castigo cuando ya había cumplido uno de los partidos de sanción. Canales mantuvo que su comportamiento "siempre con los árbitros dentro y fuera del campo ha sido ejemplar, mostrándoles respeto máximo durante toda mi carrera profesional". "Así ha sido desde que debuté en 2008 y así sigue siendo ahora en la liga mexicana. Por eso, me siento feliz de que se haya hecho justicia. Mi conciencia siempre ha estado muy tranquila porque sé que no he cometido ningún error en el trato al colectivo arbitral. De haberlo hecho, habría pedido perdón de inmediato", dijo. En declaraciones, Canales dio las gracias al Real Betis Balompié, a su agencia Best Of You y a Laffer Abogados "que han luchado" por él "hasta las últimas consecuencias".
El Comité de Competición sancionó a Canales el pasado 29 de marzo, por unas declaraciones que hizo al término del partido de la jornada 22, contra el Valladolid, el 18 de febrero, cuando dijo que el colegiado valenciano tenía "premeditada" su expulsión en el encuentro del 19 de octubre contra el Cádiz. El entonces capitán bético recurrió luego al Comité de Apelación y basó su recurso en que no pronunció la palabra "premeditada", sino que dijo un término "ininteligible" y que "lo que pretendía decir era que había sido sancionado de manera precipitada (las dos tarjetas fueron muy rápidas y no me dio tiempo a hablar con él), considerando que afirmar que el árbitro se precipitó, entraría dentro de los límites de la libertad de expresión", algo que acreditó con vídeos de declaraciones hechas en días posteriores.
Apelación rechazó estos argumentos, por la difusión de las declaraciones de Canales en un medio de comunicación, porque la denuncia remitida por el director de seguridad de la RFEF que originó el expediente transcribe el término "premeditada" y son la base para considerarlas como infracción grave según el artículo 106. Posteriormente el jugador acudió al TAD y pidió la suspensión cautelar de la sanción que le fue denegada, por lo que trasladó al caso a la justicia ordinaria que ha resuelto a su favor.
Mateu Lahoz ha declarado este miércoes que tiene "la conciencia tranquila". "Me alegra que hayan podido acceder a los audios y resolver la situación. Es bueno que podáis escuchar a los árbitros y que haya más transparencia, no hay nada que esconder", celebra el exárbitro de la Primera División española en declaraciones realizadas tras el partido entre los infantiles de Real Madrid y Sevilla en el sur de Gran Canaria, recogidas por los diarios deportivos As y Marca. "Si ahora le han dado la razón (a Canales), es que hoy en día no podemos coartar la libertad de expresión de las personas. En este caso, él podía pensar que estaba premeditada, pero a mí no me falta al respeto porque tengo la conciencia supertranquila. Eran dos protestas que no tenían ningún sentido, podría haber tenido más paciencia teniendo en cuenta que era el minuto 97, pero eso mismo pensé yo en ese tipo de jugada", apuntó.