Isabel Díaz Ayuso es el carisma político; es la claridad de ideas; es el valor para proclamar lo que piensa; es el acierto en la gestión; es el máximo prestigio con que cuenta el mundo liberal conservador en España.
La presidenta madrileña se encaramó con la mayoría absoluta en las elecciones autonómicas y demuestra día a día su capacidad para la gestión. Rodeada de políticos de envergadura, entre los que destaca Miguel Ángel Rodríguez, Isabel Díaz Ayuso tiene una idea muy clara -y probablemente información seria- sobre lo que pretende, según ella, Pedro Sánchez: liquidar la Constitución, abolir la Monarquía y proclamar la República confederal. Cuenta para ello con los cuatro grandes partidos secesionistas catalanes y vascos. Dos de derechas, el PNV y Junts; dos de izquierdas, ERC y Bildu.
“Pedro Sánchez es un comunista al frente de un Gobierno de ultraizquierda”, ha declarado Isabel Díaz Ayuso. Está claro que una parte del Gobierno sanchista es de extrema izquierda y que no esconde su propósito de borrar la Constitución de 1978, la de la concordia y la conciliación, y con ella derribar la actual forma de Estado, la misma de la que disfrutan Suecia, Noruega o Dinamarca, situando al Rey Felipe VI en el exilio.
La voluntad de Isabel Díaz Ayuso puede ser compartida o puede ser rechazada. Pero habrá que tenerla en cuenta. La presidenta madrileña ha acertado demasiadas veces como para desdeñar su posición. Nunca se había descalificado a Pedro Sánchez de forma tan contundente a como lo ha hecho Isabel Díaz Ayuso.
Y los interrogantes levantados por sus declaraciones ahí están. ¿Aspira Pedro Sánchez a liquidar la Constitución y proclamar una República confederal? ¿Es en el fondo Pedro Sánchez un comunista enmascarado dispuesto a arrasar con el espíritu de la Transición que consiguió trasvasar a España, en paz y con orden, desde una dictadura de 40 años a una democracia pluralista plena? Estas preguntas, en fin, hacen temblar al concluir el año 2023 a incontables ciudadanas y ciudadanos abrumados ante los enjuagues, las patrañas, las insólitas medidas y los pactos del presidente del Gobierno.