Un total de 153,1 millones de estadounidenses se han registrado para votar en las elecciones presidenciales, es decir, en torno al 73,5 por ciento de la población mayor de 18 años, lo que supone diez millones más que en los últimos comicios de 2004, según un informe del Centro para el Estudio del Electorado Americano (CSAE) publicado este fin de semana.
La última vez que se recuerda un índice de registro tan alto fue en 1964, cuando el 72,1 por ciento de los ciudadanos mayores de 18 años se inscribieron para votar. Según el director del CSAE, Curtis Gans, de todas las personas registradas se espera que finalmente acudan a las urnas "en torno a 135 millones de personas", un 65 por ciento de los posibles votantes.
Sin embargo, sólo medio millar de 'electores' tendrán la llave para designar al nuevo inquilino de la Casa Blanca. Y esto es así por el complejo sistema electoral de este país, donde los ciudadanos no eligen directamente a su nuevo mandatario sino que se decide en el llamado Colegio Electoral.
En estas últimas horas, los candidatos presidenciales se encuentran inmersos en multitud de actos de campaña en una decena de Estados que mañana pueden tener la llave para la Casa Blanca. Todos ellos dieron sus votos electorales a George W. Bush en 2004, pero esta vez el candidato demócrata, Barack Obama, parte con algunos puntos de ventaja sobre el aspirante republicano.
En concreto, John McCain ha amanecido en Florida y se embarcará en una odisea de 20 horas de campaña a través de siete Estados que culminará esta noche en Arizona, después de haber pasado por Pensilvania, Indiana, Tennessee, Nuevo México y Nevada. "Con este entusiasmo, esta intensidad, ganaremos Florida", dijo hoy el senador por Arizona ante varios cientos de seguidores en Tampa, con una voz somnolienta tras haber plegado velas el domingo bien pasada la madrugada.
Barack Obama, que cierra su campaña electoral entre la mala noticia de la muerte de su abuela en vísperas de los comicios y el optimismo de su ventaja en las encuestas, ha instado a los votantes, en un mitin en Carolina del Norte, a acudir mañana a las urnas para "cambiar Estados Unidos".
"Tenemos un solo día", afirmó el candidato demócrata. "Podemos optar por poner en marcha políticas que beneficien a la clase media, que ayuden no a Wall Street sino a la gente corriente", agregó. "Podemos dejar de lado políticas que sólo buscan ganar elecciones cada cuatro años, que enfrentan a región contra región, Estado contra Estado, demócrata contra republicano", sostuvo.
En un homenaje a su abuela, el candidato -que en un momento dado dejó fluir libremente sus lágrimas pero no interrumpió su discurso- aludió a los "héroes callados" de este país que se sacrifican cada día en sus trabajos para sacar adelante a sus familias y a la nación. Este martes, agregó, "tenemos la oportunidad de un día para rendir homenaje a estos héroes callados" y votar a favor de políticas que demuestren que sus sacrificios no son en vano.
Obama tiene previsto cerrar su campaña de manera oficial en Manassas (Virginia), aunque el mismo martes participará también en actos en Indiana antes de desplazarse a Chicago para recibir los resultados y acudir a la fiesta de la noche electoral de su campaña.
Los compañeros de fórmula de los dos candidatos también intentarán arañar votos en varios Estados clave. El senador Joe Biden tienen citas en Misuri, Ohio y Pensilvania, estos dos últimos muy codiciados por ambos aspirantes, y la gobernadora de Alaska también pasará por Ohio y Misuri, además de Iowa, Colorado y Nevada.
Votos decisivosEl voto de la población afroamericana puede ser decisivo en algunos de los Estados en los que la pelea está muy reñida, como Virginia, Carolina del Norte o Indiana, donde hay en juego bastantes votos electorales.
Por su parte, los hispanos se han convertido en la primera minoría del país, incluso por delante de los afroamericanos, con 45 millones, según datos de la Oficina del Censo. Para estas elecciones se han registrado 14 millones de hispanos mayores de 18 años y los analistas esperan que unos 9,2 millones acudan mañana a su cita con las urnas.
Como en anteriores elecciones, el voto latino también puede tener un papel decisivo en al menos cuatro de los Estados clave: Colorado, Nuevo México, Nevada y Florida, lo que ha llevado a los dos candidatos a intensificar su campaña en esos territorios, según un estudio de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados.
El sistema electoralLas miradas de los candidatos y sus estrategas y las de los ciudadanos estarán puestas en los mapas electorales. El voto en este país no es directo y el presidente es elegido por el Colegio Electoral, formado por 538 delegados que representan a los 535 legisladores del Congreso bicameral y tres compromisarios del Distrito de Colombia, donde se encuentra la capital política del país, Washington DC.
La cifra mágica son 270 votos electorales y según el complejo sistema electoral estadounidenses, el que el candidato que logra la mayoría del voto popular en un estado se adjudica la totalidad de los votos correspondientes a ese territorio, en lo que se conoce como "todo para el ganador", salvo en Maine y Nebraska, donde se reparten de forma proporcional.
Obama parte con ventaja en Estados que le darían hasta 300 votos electorales, según un análisis del “Washington Post”, que destaca que el senador por Illinois está por delante en todos los que hace cuatro años votaron por John Kerry, y que supera a McCain en otros cinco que en las últimas elecciones se decantaron por George W. Bush, Iowa, Nuevo México, Virginia, Colorado y Nevada.
Obama gana en los sondeos
El escenario para el senador por Arizona es desalentador. No ha estado por delante en ninguno de las 159 sondeos de las últimas seis semanas, y si quiere ganar mañana la presidencia tendrá que imponerse en once de los Estados que dieron la reelección a Bush en 2004, en seis de los cuales hoy parte con ventaja Obama.
Pese a todo, el "Washington Post" apuntaba este fin de semana a un factor que podría torcer el rumbo de los comicios, saber qué harán finalmente los votantes ante la posibilidad de que un afroamericano sea su presidente por primera vez en la historia, algo que podría provocar que la lucha sea más cerrada de lo que en realidad parece.
Entre los Estados indecisos, Obama parte con una ventaja de 2,5 puntos en Florida, en Virginia de 4,2 puntos, en Ohio de 3,8 puntos, en Colorado de 5,5 puntos y en Nevada de 6,2 puntos. McCain está por delante en Misuri, aunque por menos de un punto porcentual, mientras que en Carolina del Norte las encuestas dan un empate técnico.