Van der Poel, actual campeón del mundo, va a victoria por día: el ganó el Superprestigio de Diegem, al día siguiente se impuso en el Elite Cross de Loenhout y este sábado lo hizo en Hulst, escenario de la reanudación de la Copa del Mundo. El astro de Kapellen, nieto de Raymond Poulidor no encuentra rival en el extraordinario mes que está completando.
Con todo, Van der Poel esta vez lideró un festival neerlandés con cuatro ciclistas de esta nacionalidad en los cuatro primeros puestos. Joris Nieuwenhuis fue segundo a 12 segundos, Lars van der Haar acabó tercero a 20 y Pim Ronhaar fue cuarto a 30.
El belga Wout van Aert acabó quinto a 43 segundos, mientras que el español Felipe Orts, que el viernes fue tercero en Loenhout, acabó duodécimo esta vez a 1:46 minutos.
Con todo, la victoria de Van der Poel en Hulst se vio ensombrecida. Durante la prueba le lanzaron cerveza y orina, según informa el diario belga 'HLN'. Van der Poel respondió escupiendo al grupo. "Fueron un montón de abucheos. Ha pasado todo un año y estoy un poco harto de eso. No paraban de gritar todo tipo de cosas, incluso ya durante el calentamiento", explicó.
"Entonces, es mejor quedarse en casa. ¿Qué gritaban? Es mejor preguntarles a ellos. No voy a repetirlo. Pero no tiene cabida en nuestro deporte. Después de un tiempo, es suficiente, incluso para mí", dijo el neerlandés al acabar la carrera.