En Europa como continente la dimensión es condicionante y alterna doblemente, pero ninguna de ellas ni por derecho ni al revés lo es cuando sigue una visión pretérita pretendiente; eso no es condición sino su substitución.
Resistente ante la corriente de lo contraproducentemente evidente, mas no en todo caso, bien para las instituciones bien para las naciones, no reconocer esa dualidad europea conduce directamente al fracaso y al parejo intento de distracción que se termina convirtiendo finalmente en principal ocupación.
Es necesario en un proceso nacional que quiera ser eficiente como tal, contar con que hay dos Europas y no una sola: la de las instituciones y la de las naciones, respectivamente. Una mecánica que reproduce infinitamente en cada parte su diseño funcional sin suponer tal aliteración nueva identidad. I have always wished to believe that the line of strength and the line of beauty are but one.
Han aceptado PSOE y PP a la pequeña Europa, la occidental, la de las instituciones, para la mediación de la renovación del órgano de representación del poder judicial. Se equivoca, en cambio, Puigdemont al saludarla y sin matizar querer aplicarla para sumarla como instrumento de mediación al proceso catalán.
¿Cuál de las dos Europas revela más su equiparación particular? Fuéralo foráneamente con el fuero la centralización, pero sin ser siquiera la sinonimia de avanzar en la configuración de la Europa de las naciones.
Decía De Gaulle que había dos Europas: una pequeña y otra grande. La pequeña se organizó alrededor del mercado, la grande todavía no. Y ahora, después de la extensión y evolución del modelo original, la idea ha sido puesta en circulación de nuevo por alguien que está en la parte geográficamente grande, al cumplirse el aniversario del discurso “Del Atlántico a los Urales” que en 1959 pronunció el general.
Ha sido, concretamente, el primer ministro de Bulgaria quien lo ha recordado con más que precisión geográfica. “Mi país es uno de los estados mas antiguos de Europa y el nombre de Bulgaria se ha mantenido desde su fundación en 681 A.D. hasta hoy” ha dicho Nikolai Denkov ante el Parlamento Europeo en Strasbourg.
La clave establecida por tal comparativa es luego restablecida por el lugar intermitente interfronterizo. “Strasbourg es una ciudad con una historia turbulenta y llena de incidentes; durante un corto periodo de tiempo fue una ciudad libre independiente y en los dos últimos siglos ha cambiado de manos entre Francia y Alemania. La etimología interpreta el nombre de Strasbourg como una ciudad en una encrucijada.” ha añadido Denkov.
De Gaulle expresó su confianza en que un día toda Europa estaría unida. Ahora en medio de una guerra en Ucrania las cosas no pintan muy a favor. Es de buen tino buscar una localización lo más exacta así como agrupar en un continente un contenido tan disparmente. Del sujeto formulario mucho menos todavía sí no podría en cuanto no lo hay.
Ahora y aunque se impone la misión de la conjunción más eufórica, resulta reciproco el destino en el desconcierto, sin que lo desdijera más por el rigor que lo había adquirido como si fuera de encargo establecido. Sin embargo así, mientras mudan los que llenó a unos, a otros vacío.
Coger una opción por no poder disponer de la otra, desvirtúa, crea confusión y sobre todo es no querer reconocer las cosas como son cuando sometidas a la gran corriente no van a tu favor.
The lily’s withered chalice falls
Around its rod of dusty gold,
And from the beech trees on the wold
The last wood-pigeon coos and calls.