Una de las peores enfermedades que pueden aquejar a un equipo de fútbol es la motivación cambiante, el compromiso guadianesco. Esta dolencia puede convertir a una máquina de competir en un grupo de futbolistas que se conectan y desconectan a placer, con las consiguientes consecuencias en las aspiraciones de gloria. El Barcelona ganó la pasada Liga con un aspecto industrial y con solvencia, pero este curso está sufriendo para lograr un poco de regularidad. Le está persiguiendo el mal descrito tanto que este jueves sólo pudo ganar con un penalti en el descuento.
Llegó a Gran Canaria el colectivo azulgrana para medirse con una de las sorpresas del campeonato, Las Palmas. El sistema preparado por Francisco Javier García Pimienta ha demostrado que en Primera puede jugar como le gusta y mantenerse sin apuros. Hace fútbol combinativo, de toque, y presiona con todo aunque asuma riesgos sobresalientes. En esta fecha reprodujo su idea sin complejos, con la defensa muy adelantada, y a punto estuvo de multiplicar las dudas del favorito.
Xavi Hernández despidió 2023 con una bronca publicitada a sus pupilos y prometió que la indolencia no volvería a repetirse. Sin embargo, se encaminó a vestuarios en el estadio canario con el semblante del que se sabe 'traicionado'. Su once repitió los problemas que están torturando sus opciones de alzar algún título: presión descoordinada por dejadez de unos cuantos peones, dificultad para concatenar pases y desajustes tácticos que atienden a la falta de concentración. Ese paisaje se ha vuelto familiar en 'Can Barça' y genera primeros tiempos tan desalentadores como el firmado esta noche.
A pesar de juntar a Frenkie De Jong y a Ilkay Gündogan en la medular, los visitantes fueron incapaces de salir jugando desde atrás. El buen hacer local les llevó a caer en la trampa de Gracía Pimienta, que les invitó a acumular balones largos buscando la espalda de la zaga amarilla. Sin la precisión adecuada, los pases desde la cueva hacia los desmarques en profundidad del meritorio Sergi Roberto acabaron de forma sistemática en las botas del meta Álvaro Vallés, que ejerció de una suerte de líbero para neutralizar a una ofensiva 'culé' en la que Ferran Torres, Raphinha y Lewnadowski no pasaron del gris. El polaco fue sustituido en el minuto 72.
Cuajó un gran rendimiento el zaguero Mika Mármol para negar los pasillos centrales a un Barcelona que padeció la lesión de Joao Cancelo. Hubo de comparecer Andreas Christensen y sólo un minuto después de la modificación, en el 12, el sensacional Javi Muñoz abrió para el genial centro de Sandro Ramírez que Munir convirtió en el 1-0. Otra vez llegó tarde Ronald Araújo y se notó el vacío dejado por Busquets como corrector en el eje. El delantero hispano-marroquí se adelantó a la salida de Iñaki Peña con sutileza.
El bloqueo azulgrana quedó reflejado en sus cero tiros a puerta fabricados antes del intermedio (gestó tres remates, casi siempre a balón parado). En el otro área tampoco fluyeron las llegadas, mas Sandro sí probó lanzamientos desde fuera del área, pegando uno de ellos en el poste derecho. Ante semejante panorama, Xavi no realizó cambios pero sí debió reprender a sus jugadores, que en la reanudación revivieron en cuanto a energía y compromiso. Volvieron a presionar con intención verdadera y Las Palmas se despidió de la posesión.
Avisó Raphinha del cambio de tercio en el minuto 52, cuando condujo en diagonal y chutó desviado. Subió varias velocidades el coloso catalán y comenzó a localizar soluciones por abajo. Eso sí, muy lejos de la excelencia pregonada por su entrenador. Hubo control del cuero y dominio posicional mas no se prendió el asedio, en la práctica, nunca. Da la impresión que al Barça le cuesta demasiado hilvanar, más aún sin Pedri. Pero el cambio de actitud le acercó al área rival y se encontró con el rocambolesco gol de empate. Saúl Coco dio un pelotazo en la cabeza a Lewandowski, la pelota cayó en un barullo y Ferran Torres acertó a rematar raso para el 1-1 -minuto 56-.
Con medio trabajo completado y mejoría en la intensidad -que no en las sensaciones-, entraron en liza Joao Félix y Lamine Yamal. Ninguno de los dos aportó el salto de calidad que se les presupone; el luso reiteró su desconcertante lenguaje corporal y el talentoso canterano sigue privado de atrevimiento. Sin desborde individual ni colectivo, y ante un oponente muy cansado, quemó el Barça el minutaje sin verdaderos agobios para el arquero local.
Entró Fermín López y debutó Vitor Roque, ya en el desenlace y en el intento visitante final por no quedar descolgado de la pelea por el liderato liguero. Y en ese respingo postrero cometió el fichaje brasileño un error clamoroso en la definición, cruzando demasiado su remate cuando se encontraba sólo ante Álvaro Valles y al borde del área pequeña. Con todo, escapó el Barcelona del agujero al que se abocaba en el minuto 92. Un derechazo de Joao Félix fue repelido por el portero y Sinkgraven cometió penalti sobre Gündogan. El germano, de partido discreto, resolvió con clase para dejar a su equipo a siete puntos de la cima liguera. Y evitar que la crisis se haga oficial en la Ciudad Condal.
1- Las Palmas: Álvaro Valles; Álex Suárez (Sinkgraven, min. 82), Saúl Coco, Mika Mármol, Sergi Cardona; Javi Muñoz, Perrone, Kirian; Munir (Marc Cardona, min. 59), Sandro (Pejiño, min. 68) y Moleiro (Loiodice, min. 68).
2- Barcelona: Iñaki Peña; Cancelo (Christensen, min. 11), Araujo, Kounde, Balde; De Jong, Sergi Roberto (Fermín, min. 78), Gündogan; Raphinha (Lamine Yamal, min. 72), Lewandowski (Joao Félix, min. 72) y Ferrán (Vitor Roque, min. 78).
Goles: 1-0, min. 12: Munir. 1-1, min. 56: Ferrán. 1-2, min. 90+3: Gündogan, de penalti.
Árbitro: Pablo González Fuertes (Comité de Asturias). Expulsó con tarjeta roja directa a Sinkgraven (min. 90). Además, mostró tarjeta amarilla a Álex Suárez, Saúl Coco, Javi Muñoz, Sergi Cardona, Kirian, Sergi Roberto, Xavi Hernández y a Lamine Yamal.
Incidencias: partido de la decimonovena jornada de LaLiga EA Sports 2023-2024 disputado este jueves en el Estadio de Gran Canaria con la presencia de 31.712 espectadores, casi lleno. En los prolegómenos, el jugador local Enzo Loiodice recibió una camiseta conmemorativa por sus 100 partidos oficiales con la UD Las Palmas.