El hospital Ziv de la ciudad de Safed, en el norte de Israel, confirmó poco después la muerte de la mujer, identificada como Mira Ayalon, mientras que su hijo es Barak Ayalon. "En Kfar Yuval, el misil alcanzó una casa y hubo varias víctimas", informó el Ejército israelí, cuyos aviones de combate atacaron "infraestructura terrorista" y objetivos militares de Hizbulá en respuesta.
El Ejército informó de que durante este domingo se lanzaron varios misiles antitanque también hacia las comunidades israelíes de Zarit y Shomera, sin causar heridos; además de varios cohetes a las comunidades de Misgav Am y Goren, que cayeron en zonas abiertas.
La milicia chií reivindicó el lanzamiento de al menos seis ataques hacia comunidades del norte de Israel, incluido el de Kfar Yuval. donde admiten haber provocado "muertos y heridos". Hizbulá disparó la víspera varios proyectiles hacia Israel, que alcanzaron una vivienda vacía en Shtula, a lo que Israel respondió con ataques aéreos y de artillería a bases del grupo.
Además, Israel informó de que esta madrugada sus tropas mataron a tres "terroristas" -previamente habían informado de cuatro- que se habían infiltrado en la zona de las Granjas de Cheba, un área históricamente disputada por Siria y Líbano hoy controlada por Israel en los Altos del Golán ocupados. "Durante la noche, soldados israelíes que patrullaban la zona de Monte Dov (Granjas de Cheba) se encontraron con tres terroristas que se habían infiltrado desde el Líbano en territorio israelí. Los terroristas abrieron fuego contra los soldados y poco después los soldados mataron a los terroristas", informó un comunicado castrense. Cinco soldados israelíes resultaron heridos, dos de forma moderada y tres leves; que fueron trasladados al hospital Ramban de Haifa.
El Ejército está analizando el suceso para verificar si la infiltración fue de hombres de Hizbulá o de las milicias palestinas que operan en el sur de Líbano. Algunos medios árabes han atribuido la infiltración a estas últimas.
La frontera entre Israel y Líbano vive su mayor pico de tensión desde 2006 con un intenso intercambio de fuego durante tres meses que se ha cobrado la vida de al menos 225 personas, la mayoría en el lado libanés y en las filas de Hizbulá, que ha confirmado unas 160 bajas en sus filas, algunas de ellas en Siria. En Israel han muerto 18 personas en la frontera norte, 12 soldados y 6 civiles; mientras que en Líbano han fallecido al menos 207 personas, incluyendo unos 23 integrantes de milicias palestinas, un soldado y 23 civiles -entre ellos tres niños y tres periodistas-, además de los milicianos de Hizbulá.
La tensión llegó a su punto álgido cuando Israel atacó a principios de enero un barrio de Beirut, bastión de Hizbulá, para matar al numero dos de Hamás, Saleh al Arouri, y otros comandantes del grupo.