Joaquín Vila, director de EL IMPARCIAL, y su editor José Varela Ortega, pueden sentirse satisfechos de que, dieciséis años después, el periódico haya superado la cifra de 5.500.000 visitantes únicos, según Google Analytics, sin renunciar un solo día al periodismo serio, de información contrastada y opinión libre, al margen de las turbulencias actuales de la insidia, el bulo, el rumor y la calumnia.
A la fiesta de lanzamiento de EL IMPARCIAL, en la sede de la Fundación Ortega-Marañón, acudió el todo Madrid cultural y universitario, con algunas inevitables adherencias sociales y políticas. Dieciséis años después, el periódico, certeramente dirigido por Joaquín Vila, con una Redacción admirable, y sabiamente editado por José Varela Ortega, prosigue su marcha cada día más robustecido. Cuando suman varias docenas los periódicos digitales que han aparecido y desaparecido en los últimos dieciséis años, me complace reproducir lo que publicamos en aniversarios anteriores.
“En dos meses no estarán ya en la red”, este era el pronóstico con que caritativamente nos acogieron no pocos colegas de los medios impresos, hablados y audiovisuales, también de los escasos periódicos digitales que entonces salían. Y bien. Dieciséis años después aquí estamos vivos con este periódico que ha resistido todos los tirones comerciales y políticos para mantenerse como un super quality paper. Hemos crecido entre los sectores dirigentes de la sociedad, con predominio en los jóvenes. Hemos puesto en marcha para todo el mundo que habla el idioma de Miguel de Cervantes y Jorge Luis Borges, un periódico digital en español, no un diario español. Hemos diferenciado nítidamente entre la información y la opinión. Hemos contrastado todas las noticias. Hemos huido de los rumores y los bulos, del insulto y la provocación, de la insidia y del chisme. Nos hemos esforzado por administrar de forma eficaz un derecho ajeno: el que tiene la ciudadanía a la información. Hemos cumplido, también, con la segunda función esencial que, tras la información, tiene el periodismo: elogiar al poder cuando el poder acierta; criticar al poder cuando el poder se equivoca; denunciar al poder cuando el poder abusa. Y no sólo al poder político, también al económico, al financiero, al religioso, al universitario, al deportivo, al cultural…
Dieciséis años significan un periodo de tiempo relevante para un periódico cuyo nicho de lectores está en la Universidad, catedráticos y estudiantes, y en las profesiones liberales. Nunca nadie desmintió una noticia publicada en EL IMPARCIAL, porque todas fueron contrastadas como exige la ética profesional. Y conforme al espíritu liberal de José Ortega y Gasset, primera inteligencia del siglo XX español, y del doctor Gregorio Marañón, la opinión en el periódico ha sido libre y plural. Escritores de España y América se han expresado libremente en estas páginas digitales sin que a nadie se le haya recortado ni una coma.
Al celebrar, con la obligada austeridad, el decimosexto aniversario de EL IMPARCIAL digital, periódico que fundé en el año 2008 recogiendo una tradición impresa que se remonta a 1867, año en el que apareció el primer número y que perteneció durante cerca de un siglo a la familia de José Ortega y Gasset, solo me cabe expresar mi agradecimiento a todos cuantos en el diario han trabajado, así como a los anunciantes y patrocinadores que nos han sostenido económicamente. Larga vida, en fin, a EL IMPARCIAL, al servicio de la libertad, de la independencia periodística y de la información plural.