El ministro de Agricultura, Marc Fesneau, anunció este domingo que un proyecto de ley sobre el sector, que debía ser examinado el próximo miércoles por el Consejo de Ministros, será aplazado "algunas semanas".
En una entrevista televisada, Fesneau indicó que ese tiempo suplementario permitirá añadir "algunas medidas reglamentarias" adicionales, aunque no las detalló. El ministro llamó a los agricultores a emprender un diálogo con "responsabilidad" y previno contra posibles "acciones violentas".
El presidente del principal sindicato agrícola del país, Arnaud Rousseau, advirtió de que "las palabras no bastarán" para calmar la oleada de enfado que recorre el sector, por lo que pedirá "decisiones concretas en la reunión que mantendrá mañana en París con el primer ministro, Gabriel Attal.
La protesta de los agricultores y ganaderos galos llega después de las que han realizado sus colegas de otros países europeos, como Alemania, Países Bajos, Polonia o Rumanía, en una llamada de atención del sector a nivel continental.
Grupos de tractores bloquean desde el jueves la autopista A64 entre Toulouse y Tarbes y además ralentizan el tráfico en la carreteras nacional RN124, en la misma región. El sábado, también se cortó temporalmente la RN20, también en el sur y muy cerca de la frontera con Andorra y España.
El retraso en la entrega de algunas ayudas públicas, el final previsto de la subvención al gasóleo agrícola, la implantación de nuevas normas medioambientales de la Unión Europea, el aumento de costes o los precios que les imponen las industrias agroalimentarias son las principales quejas de los agricultores y ganaderos.