La autopista AP-7 vuelve a estar abierta al tráfico a su paso por la frontera francesa después de permanecer cortada desde ayer al mediodía por las protestas que agricultores franceses están llevando a cabo en ese país.
La circulación se ha retomado a partir de las 11:00 horas y los vehículos, principalmente camiones, vuelven a poder cruzar la frontera con normalidad.
Desde hace un poco más de una semana, decenas de barricadas han paralizado la circulación en cientos de kilómetros de autopistas y, desde la primera hora de este viernes, se llegaron a cortar algunos de los principales ejes de acceso a París.
El sector agrario ha reclamado al Gobierno, a las autoridades francesas y a la Comisión Europea (CE) que garanticen el libre tránsito en Francia, ante la deriva violenta de las protestas de los agricultores, en el momento más fuerte del año para la exportación de frutas y de hortalizas españolas por carretera.
Los representantes de las organizaciones agrarias, de las cooperativas y de los exportadores hortofrutícolas españoles han condenado los ataques contra camiones extranjeros, por parte de los agricultores franceses aunque, de momento, aparte de esa violencia, las consecuencias prácticas son sobre todo retrasos en las cargas y descargas en destinos finales como Holanda o Alemania.
La deriva violenta -que amenaza a los transportistas de vino y de frutas o verduras- se produce en un momento fundamental de la campaña hortofrutícola, sobre todo del sureste español, porque es entre enero y marzo cuando puede vender a buen precio sus productos por cuestiones climáticas y porque no coincide con los calendarios de producción del norte.
Además, los portavoces del sector agrario han remarcado que es "inasumible" que sean sus productos y sus transportistas las víctimas.
El director general de Cooperativas Agroalimentarias, Gabriel Trenzado, ha pedido, en declaraciones a Efeagro, controles para que se restablezca el "libre tránsito" de frutas, hortalizas, productos vitivinícolas u otros bienes, que se ven afectados en un momento "crítico" de la campaña.
Las organizaciones Asaja, COAG y UPA, las cooperativas y Fepex han mostrado su solidaridad durante todos estos días con el descontento de los agricultores que protestan contra las políticas de la UE, pero hoy han tomado distancias y han lamentado que se repitan ataques del pasado en Francia.
Las organizaciones españolas también se han dirigido al Copa-Cogeca, comité que agrupa a los agricultores comunitarios y sus cooperativas, para transmitir la preocupación y reclamar el libre tránsito. "Entendemos las reivindicaciones pero no las formas, pedimos más firmeza al Gobierno español", ha añadido el representante sectorial de COAG, Góngora, en conversación telefónica.
También ha criticado que en Francia se asalte a los productos españoles y al mismo tiempo "el 70 % de las exportaciones de Marruecos entren a la UE desde ese país". "Es inasumible e inaceptable que las protestas de un país vecino supongan violencia contra los productos españoles. Tenemos los mismos problemas o peores que nuestros vecinos del norte", han declarado fuentes de UPA.
"Una reivindicación que se convierte en violenta pierde su justificación", han subrayado, además de lamentar la pasividad de la Gendarmería francesa en asaltos de años anteriores a camiones con carga española, alguno en 2023.