Salud

Los modelos virtuales acortarán y abaratarán la I+D farmacéutica

según PriceWaterhouseCoopers

Miércoles 05 de noviembre de 2008
Según informa Correo Farmacéutico, las nuevas tecnologías permitirán una mayor comprensión de la biología de la enfermedad y la predicción por parte de los investigadores de los efectos de los nuevos fármacos antes de ser utilizados en los seres humanos, de acuerdo con el informe publicado por PricewaterhouseCoopers, titulado Pharma 2020: Virtual I+D, which path will you take?

El informe señala que de la mano de la tecnología para el año 2020 los procesos de I+D de las compañías farmacéuticas se podrán reducir en dos terceras partes, las tasas de éxito podrán aumentar enormemente y los costes de ensayos clínicos podrían reducirse sustancialmente.

Como ya se indicaba la consultora en el informe anterior Pharma 2020: The Vision, el sector farmacéutico se encuentra en un punto crucial en su evolución, en particular en relación con los procesos de I + D. Las patentes de muchos de los medicamentos lanzados en la década de los noventa expirarán en los próximos años, dejando al sector muy expuesto al impacto que ello supondrá en sus ventas.

Sólo cuatro de las diez principales compañías farmacéuticas tienen suficientes productos en sus pipelines para cubrir la caída de ingresos inminente.

Según el informe, el denominado hombre virtual podría desarrollarse a partir de la fusión adecuada de la I+D y de las nuevas tecnologías existentes. Modelos virtuales del corazón, de otros órganos, sistemas celulares y de arquitectura muscular y del esqueleto ya están siendo desarrollados por investigadores de todo el mundo.

Estas tecnologías pueden ser utilizadas para simular los efectos fisiológicos de la interacción de fármacos específicos y así poder determinar cuáles influyen en el curso de una enfermedad. Algunas empresas que utilizan la tecnología para simular procesos virtuales han reducido los ensayos en un 40 por ciento y en dos tercios el número de pacientes.

Mejores biomarcadores
Las moléculas diseñadas virtualmente tendrán que ser probadas en seres humanos reales. Sin embargo, a la vez que se está desarrollando una imagen completa de la biología humana y cada vez se están obteniendo biomarcadores más fiables para la identificación y seguimiento de las enfermedades. Así, las empresas farmacéuticas serán capaces de optimizar el diseño de sus ensayos y minimizar el número de pacientes en los cuales los nuevos medicamentos tienen que probarse. De este modo, se desarrollarán tratamientos que serán mejor valorados por los pacientes, por las administraciones financiadoras y por las propias compañías.

El conocimiento en profundidad del cuerpo y de la fisiopatología de la enfermedad se generará a través de una red de investigación fruto de la colaboración de las empresas farmacéuticas, instituciones académicas, de centros de investigación independientes, de proveedores de tecnologías de la información (IT), de los reguladores de la industria, de los financiadores de los sistemas sanitarios y de los agentes de dichos sistemas. Por primera vez el sector farmacéutico tendrá que considerar el compartir la propiedad intelectual con otras entidades o centros de investigación y potencialmente con nuevos operadores como los proveedores de IT.

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