El Ministerio británico de Exteriores anunció en un comunicado la "pausa temporal" de cualquier financiación futura de la agencia mientras revisa esas acusaciones, según la BBC.
"El Reino Unido está horrorizado por las acusaciones de que empleados de la UNRWA estuvieron implicados en el ataque del 7 de octubre contra Israel, un acto odioso que el Gobierno británico ha condenado repetidamente", dice la nota.
Israel acusa a una docena de trabajadores de la UNRWA de haber participado en el ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre, que dejó unos 1.200 muertos y 250 secuestrados, lo que provocó que la UNRWA despidiera ayer al personal señalado e iniciara una investigación.
Tras el despido de ese personal, Estados Unidos -principal socio de Israel-, Canadá, Italia y Australia suspendieron su financiación a la UNRWA, institución clave para la supervivencia de los más de 1,9 millones de desplazados que ha dejado la guerra en la Franja de Gaza.
Hamás negó que personal de la ONU haya colaborado con sus acciones militares, mientras que la Autoridad Nacional Palestina expresó "gran asombro por las medidas adoptadas por algunos países antes de que finalicen las investigaciones de las Naciones Unidas".
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió este domingo que se reasuma la financiación a la Agencia para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
"La ONU está tomando medidas rápidas tras las acusaciones extremadamente graves contra varios miembros del personal de la UNRWA. Estos presuntos actos abominables deben tener consecuencias. Pero es necesario satisfacer las necesidades humanitarias de las poblaciones desesperadas a las que sirve la UNRWA", dijo el dirigente portugués en un comunicado publicado en las primeras horas del domingo.
La comunicación de Guterres asegura que "de las 12 personas implicadas, nueve fueron inmediatamente identificadas y despedidas por el Comisionado General de la UNRWA, Philippe Lazzarini; Se confirma la muerte de uno y se está aclarando la identidad de los otros dos".
"Cualquier empleado de la ONU involucrado en actos de terrorismo deberá rendir cuentas, incluso mediante un proceso penal. La Secretaría está dispuesta a cooperar con una autoridad competente capaz de procesar a las personas de conformidad con los procedimientos normales de la Secretaría para dicha cooperación", añade la declaración, que también aclara que la UNRWA también había anunciado previamente una "revisión completa e independiente" de la organización el 17 de enero.