En declaraciones a periodistas en Seseña (Toledo) este jueves, García-Page ha resumido de forma gráfica que lo sucedido con la Ley de Amnistía es "que el mando a distancia ha apretado el botón de pausa".
Ha señalado que si algo ha quedado claro, "para que nadie lo dude", es que la ruptura del marco de convivencia en Cataluña, "el enfrentamiento social y civil al que se llevó a la sociedad catalana en los últimos años", tiene un origen y tiene nombres y apellidos.
"Lo que pasó el otro día en el Congreso tiene que dejar muy claro que Puigdemont está en el origen, en el comienzo y en la idea de la ruptura del marco de convivencia. No solo con España sino dentro de Cataluña entre unos catalanes y otros. Esto ha quedado de manifiesto", ha reflexionado.
Sobre si cree que el Gobierno seguirá negociando, el presidente de Castilla-La Mancha ha respondido que no tiene "la más mínima idea" pero ha agregado: "Lo único que me gustaría es que, sinceramente, ya que Puigdemont hace todos los esfuerzos del mundo por humillar a las instituciones españolas, que, por lo menos, no nos deje en ridículo, porque ya sería el colmo".
Tampoco ha valorado si el Gobierno acabará la legislatura y solo ha dicho que él se mide por su legislatura, que es de cuatro años.