trabajó para el jefe militar del reino unido en afganistán
Miércoles 05 de noviembre de 2008
El cabo Daniel James, un británico de 45 años nacido en Irán, fue detenido en diciembre de 2006, año en el que trabajó a las órdenes del general David Richards, quien ejercía entonces de comandante del contingente británico de las fuerzas de la OTAN en Afganistán. Según las pruebas presentadas por la acusación durante el juicio, que empezó el pasado octubre, James envió a finales del 2006 mensajes codificados al agregado militar iraní en Kabul para decirle: "Estoy a vuestro servicio".
"A finales de 2006, la lealtad del acusado flaqueó y su lealtad giró hacia Irán, su país de nacimiento", afirmó el abogado de la Fiscalía, Mark Dennis. "Él dio la espalda a los que servían en Afganistán y buscó transformarse en un agente para una potencia extranjera", indicó el letrado.
De acuerdo con agentes de los servicios de inteligencia británicos, la traición de James podría haber costado la vida a soldados británico e, incluso, haber puesto en peligro la seguridad del Reino Unido. El jurado declaró al soldado culpable de facilitar información al enemigo, si bien aún tiene que pronunciarse sobre dos cargos más: recopilación de documentos útiles para el enemigo y conducta negligente en el ejercicio de un empleo público.
James, que niega haber espiado para Irán, está acusado de transgredir la sección 1 de la Ley de Secretos Oficiales, que prohíbe pasar información susceptible de ser utilizada por el "enemigo". En el momento de su arresto, James, que formaba parte del Ejército Territorial (de reserva), poseía información sensible sobre movimientos de tropas y munición almacenada en una memoria informática portátil.
Tras divulgarse la decisión del jurado, un portavoz del Ministerio de Defensa comentó: "Hemos tomado nota del veredicto judicial en este caso. Según el procedimiento normal, el Ejército despedirá al cabo James del Ejército Territorial".
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