Opinión

Estados Unidos, desde dentro: cómo explicar lo inexplicable

WELTPOLITIK

Carlos Ramírez | Sábado 03 de febrero de 2024

La sociedad estadounidense puede ser compleja, pero no alcanza las características de inexplicable. Solo la comprensión desde dentro de Estados Unidos puede explicar por qué un personaje con tanto repudio mundial como Donald Trump ha logrado construir un camino de regreso triunfal a la presidencia, a pesar de todos los negativos acumulados.

No se trata de un fenómeno nuevo. Por ejemplo, fue natural el tránsito político estadounidense de la Presidencia de George Bush Jr. y todos sus resultados bélicos que descompusieron el equilibrio mundial hacia la presidencia de Barack Obama, un político con imagen afroamericana. Pero luego fue muy complicado intentar explicar por qué los estadounidenses se decepcionaron de Obama y votaron por Donald Trump en 2016, a pesar de su discurso violento, aislacionistas, rupturista y abiertamente racista.

Y los vaivenes de la sociedad estadounidense optaron en 2020 por Joseph Biden, político tradicionalista, no conflictivo, con ciertas preocupaciones sociales, ajeno al guerrerismo militarista y con imagen de tolerancia hacia las minorías, aunque con una diferencia de votos casi mínima respecto a Trump y gracias a que los medios liberales están generando una campaña en contra de Trump para bloquearle su reelección.

Ahora, Estados Unidos podría presentar una especie de segunda vuelta en la competencia Biden-Trump, pero con claros indicios de ventaja a favor del expresidente y un deterioro de la credibilidad electoral del presidente saliente. Lo interesante es que los dos reflejan alineamientos políticos y sociales muy claros en cuanto a beneficios y castigos para las minorías americanas.

Más que la sociología, para entender a la sociedad estadounidense se requiere de la psicología porque los comportamientos electorales de los americanos tienen que ver con percepciones de circunstancia. A pesar de sus compromisos electorales respecto a pactos migratorios, Obama tomó decisiones de persecución y deportación de migrantes que habían entrado al país sin cumplir con los requisitos legales, pero con la circunstancia agravante de que se había comprometido a una nueva política migratoria para la regularización de los más de 12 millones de personas que viven fuera de los reglamentos migratorios.

El presidente Biden está haciendo todos los esfuerzos para tratar de sacar un acuerdo migratorio que permita la legalización de millones de personas que lograron entrar por la fuerza y la ilegalidad a Estados Unidos y están a la espera de regularizar sus permisos, en tanto que el expresidente Trump ha vuelto a enarbolar su discurso de desprecio hacia la migración ilegal. Y en medio, la sociedad estadounidense podría votar otro período de cuatro años para Trump, independientemente de sus comportamientos racistas frente a la migración.

La sociedad estadounidense sigue teniendo con portaciones como una sociedad compleja; por ejemplo, ha aumentado en los últimos tiempos sus tonos críticos contra la violencia derivada del uso legal de las armas, pero en su mayoría no quiere modificar el contenido de la Segunda Enmienda para acceder a las armas de fuego sin restricciones. El tema de la violencia derivada por el uso de armas de fuego en tiroteos masivos ya no es tan prioritario como hace 15 años y en los últimos meses ha habido una especie de preocupación mínima contra los tiroteos en lugares públicos que provocan daños a la sociedad.

Los estadounidenses votan por sustancias de coyuntura. Pero hacia el interior de sus estados de ánimo, existen ciertas variables que dominan el sentido del voto. El expresidente Trump ha estado sometido a enjuiciamientos públicos por acusaciones muy graves que en otras sociedades lo hubieran liquidado para competencias de cargos públicos, pero él va a llegar a las elecciones con un importante aumento en las tendencias de voto con respecto a las elecciones de 2020, en tanto que el presidente Biden ha tenido que sacrificar bases electorales con decisiones de tolerancia social que no han encontrado apoyo entre los votantes.

No hay explicaciones racionales respecto al ejercicio del voto. Hay un mensaje subyacente en la tendencia de votos a favor de Trump: una tolerancia social preocupante respecto a los incidentes del 6 de enero de 2021, cuando seguidores radicales de Trump tomaron por asalto el Capitolio e hicieron tambalear la viabilidad de la democracia americana. Y a pesar de ello, Trump tiene posibilidades de ganar las elecciones en noviembre próximo y regresar a la Casa Blanca con el mismo discurso de violencia verbal.

Los estadounidenses han votado y seguirán haciéndolo en función de sus intereses individuales, no en función de lo que se supondría como una tarea universal más allá de sus fronteras, aunque siempre han apoyado decisiones de expansión militar internacional que no siempre han sido explicadas del todo. Al final, los valores de codicia, aislacionismo y expansionismo imperial dominan la cultura estadunidense.