Sánchez ha viajado a Nuakchot con Von der Leyen para reunirse con el presidente mauritano, Mohamed Ould Ghazouani, con el fin de analizar la situación del país y anunciar una serie de nuevas ayudas y acuerdos para su desarrollo y para frenar la migración irregular que parte de sus costas.
Un flujo irregular que está provocando una llegada incesante de cayucos a Canarias procedentes de Mauritania y que el jefe del Gobierno espera que las nuevas ayudas al país permitan poner freno.
Sánchez ha cifrado este jueves en 200 millones de euros la ayuda de España en los próximos 5 años para fomentar el comercio y la inversión en Mauritania, lo que ha dicho que facilitará el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde con participación de empresas españolas.
Sánchez expuso esa ayuda en el foro empresarial sobre hidrógeno verde, donde participaron también tanto Von der Leyen como el presidente mauritano, Mohamed Ould Ghazouani.
La Unión Europea tiene un proyecto para convertir a Mauritania en un "hub" de hidrógeno verde y el jefe del Gobierno expresó el compromiso total de España con ello.
Es en ese contexto en el que ha informado de que para fomentar el comercio y la inversión con Mauritania se van a destinar hasta 200 millones de euros al apoyo financiero durante los próximos 5 años a través del Fondo para la Internacionalización de la Empresa Española (FIEM) y de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE).
Ha asegurado que eso facilitará el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde con la participación de empresas españolas que consideró líderes mundiales en el campo de las energías renovables.
Se ha mostrado convencido de que estos proyectos permitirán el progreso social, la creación de empleo y el crecimiento económico en Mauritania, al tiempo que el desarrollo de hidrógeno verde y la extracción descarbonizada de minerales benefician a Europa, ya que está tratando de hacer más ecológicas sus economías y diversificar sus cadenas de suministro.
Sánchez ha elogiado al presidente mauritano porque ha dicho que está comprometido con el crecimiento de la economía del país y con sacar a su pueblo de la pobreza, con garantizar el acceso a la electricidad y crear oportunidades para sus ciudadanos.
Para el jefe del Gobierno, el compromiso de Mauritania con la energía verde demuestra que la acción por el clima es parte de la solución y Mauritania está muy bien situada para convertirse en un centro regional de producción de hidrógeno verde.
"Mauritania, como España, también cumple ambas condiciones. No en vano es, con diferencia, el país con más proyectos de hidrógeno renovable del África subsahariana", ha recordado Sánchez.
Pero para que estos proyectos se hagan realidad ha subrayado que se necesitan el ecosistema y las inversiones necesarias.
Por ejemplo, ha precisado, para 2030 Mauritania necesitará hasta 16 gigavatios de producción de energía renovable para abastecer los proyectos de hidrógeno anunciados frente a los menos de 1 gigavatio actuales.
Esto requerirá grandes inversiones y el compromiso de las empresas privadas para complementar y multiplicar los esfuerzos del Gobierno mauritano, la UE y España.
Ha explicado que por eso la UE quiere cooperar con Mauritania en el marco de la iniciativa Global Gateway para construir cadenas de valor locales, crear empleos de calidad y mantener en el país el valor añadido económico y social.
Sánchez ha considerado que es necesario que la UE tenga socios que compartan su visión de un futuro más verde, sostenible y equitativo; y uno de esos socios afirmó que es Mauritania.
En consecuencia, ha trasladado a Mauritania que pueden contar con el Gobierno de España en este camino hacia un nuevo paradigma de desarrollo justo y sostenible.