AL AIRE LIBRE

UN SECTOR DE LA DOCENCIA CATALANA CONTRA EL IDIOMA ESPAÑOL

Luis María ANSON | Viernes 09 de febrero de 2024
Profesora de catalán de un instituto de Secundaria en Gerona, las redes sociales dan cuenta...

Profesora de catalán de un instituto de Secundaria en Gerona, las redes sociales dan cuenta, enmascarando su nombre, de algunos de los despropósitos de esta señora y de sus obsesiones, casi enfermizas, contra el idioma castellano. Según informa Okdiario, la docente en cuestión “se jactaba hace años de prohibir ir al baño a los estudiantes que no se lo solicitaran en catalán”. Sólo un Estado totalitario puede amparar algo así.

Ahora, en su furor anticastellano, la mencionada profesora, baja la nota trimestral a sus alumnos cada vez que le hablan en español, a pesar del deber y el derecho constitucional a utilizar el idioma de Cervantes y Borges, de Federico García Lorca y Pablo Neruda. Tanta coacción y semejante histeria han provocado que un grupo de estudiantes entre 14 y 15 años, hartos de la imposición de emplear el catalán, se han sublevado, han afirmado que su idioma es el castellano y han cubierto de gritos a la docente: “Clase en catalán no, en castellano”.

Aún más, entre las proclamas proferidas contra ella, sobresalen algunas que reflejan la realidad: “Eso es injusto. Nadie entre nosotros habla en catalán. No nos pueden obligar. Tenemos libertad y queremos hablar en castellano”. Varios alumnos se han juramentado para preguntar siempre en el idioma de Juan Marsé y Mario Vargas Llosa. Frente a tantas incongruencias y tantas imposiciones, la nueva generación se aparta de la ominosa coacción con que el secesionismo catalán manipula y zarandea a las nuevas generaciones.

El dictador Franco empleó el mismo sistema para extirpar la bellísima lengua catalana de Cataluña y persiguió el idioma de Pere Gimferrer hasta prohibir rótulos catalanes en comercios y tiendas. Nada consiguió el acoso totalitario. El catalán se siguió hablando de forma natural en familia y en multitud de hogares. En aquella época, algunos defendimos el uso del catalán como ahora no mostramos hostiles a la estúpida persecución del castellano.